· 31 de agosto de 2022Categorías: Oftalmología

¿Qué es la angiografía fluoresceínica?

Pertenece a los procedimientos diagnósticos que se emplean en el ojo, siendo similar a la retinografía. Mediante el uso de una cámara especial, o angiógrafo ocular, se realizan un conjunto de fotografías de aquellos tejidos que son sensibles la luz ubicados en el fondo del ojo. Mediante este procedimiento analiza la circulación sanguínea en la retina y de la coroides. Es una prueba que realiza el oftalmólogo.
El procedimiento es el siguiente, antes de realizar la angiografía se dilata la pupila mediante unas gotas oftálmicas y se realizan fotografías previas del interior del ojo. Tras esto se inyecta en el brazo del paciente un contraste de fluoresceína sódica. Esta es un colorante orgánico cuyas propiedades fluorescentes facilitan la realización del registro fotográfico con una cámara especial o angiógrafo.

La fluoresceína alcanza la zona de la retina tras unos 10 o 15 minutos desde que se inyecta, los vasos sanguíneos se van llenando del colorante y, en este momento, se pueden realizar las fotografías de la red vascular del ojo. El tiempo de que se dispone son unos 20 minutos desde la inyección inicial del contraste. Como resultado se va a obtener un mapa detallado y completo del sistema vascular en el ojo.

Síntomas de la angiografía fluoresceínica.

Durante el procedimiento algunos pacientes pueden experimentar síntomas, como sensación de calor o náuseas leves. Lo que puede experimentar es un periodo de dilatación de las pupilas tras la prueba de hasta 24 horas. Además, se ha de informar al paciente que por efecto de su orina puede teñirse de un amarillo intenso hasta que esta se elimine completamente. Para acelerar el proceso de eliminación de la fluoresceína se aconseja beber bastante agua tras la prueba. Se ha de tener en cuenta que puede influir en resultados de pruebas analíticas de orina y sangre durante al menos 3 o 4 días tras la prueba.

Por supuesto, esta prueba está contraindicada en personas alérgicas a la fluoresceína y en mujeres embarazadas.

Las causas de la angiografía fluoresceínica

Esta prueba diagnóstica se realiza para evaluar la existencia de algunas patologías oculares. Además, se puede valorar determinadas enfermedades de la retina y la coroides o parte posterior del ojo.
Si en una revisión de rutina, el oftalmólogo cree que puede existir alguna anormalidad en el fondo de ojo, realizará una exploración más profunda para detectar si hay alguna lesión. Esta técnica es muy utilizada por ser fiable y eficiente a pesar de que existen nuevas técnicas para el estudio de la retina.

Las enfermedades que pueden detectarse son la DMAE o Degeneración Macular Asociada a la Edad, que es una de las principales causas de pérdida severa de visión en personas de más de 50 años, así como la alteración de los vasos sanguíneos de la retina debido a diabetes. Este problema se puede dar en pacientes jóvenes y se debe hacer un seguimiento angiográfico de su sistema vascular para intervenir de manera precoz y evitar la pérdida de visión. Además, es utilizada para diagnosticar inflamaciones, tumores retinianos o enfermedades venosas, loqueo de las venas que van al interior del ojo (ORVR), pucker macular, o identificar áreas que requieran tratamiento.

El tratamiento de la angiografía fluoresceínica

Es una técnica rápida y no requiere que el paciente se prepare de forma especial con antelación. Pero sí ha de saber que se dilatarán sus pupilas, y que se le va a suministrar un contraste vía intravenosa, por lo que se aconseja acudir acompañado. Por otro lado, no es necesario acudir en ayunas y siempre el equipo médico informa del procedimiento antes de comenzar la prueba.

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