Si te han indicado una resonancia magnética, es normal que quieras saber para qué sirve, cuánto dura o qué ocurrirá si llevas un implante. Entender la prueba ayuda a llegar con más tranquilidad y, sobre todo, permite comunicar con tiempo cualquier circunstancia que el equipo de Radiología deba valorar.
La resonancia magnética —también llamada RM o RMN— es una prueba de diagnóstico por imagen que obtiene imágenes detalladas del interior del organismo mediante un campo magnético y ondas de radio. No utiliza rayos X ni radiación ionizante. Aun así, el campo magnético obliga a seguir controles de seguridad específicos, especialmente en personas con dispositivos médicos o fragmentos metálicos.
No existe una única resonancia válida para todo. El protocolo, la duración y la posible administración de contraste se adaptan a la zona que se quiere estudiar y a la pregunta clínica planteada por el especialista.
Agradecemos al Dr. Carlos Giménez Úbeda, especialista del servicio de Diagnóstico por la Imagen de Viamed Montecanal, su colaboración y revisión médica de este contenido.
¿Qué es una resonancia magnética y cómo funciona?
El equipo de resonancia crea un campo magnético intenso que alinea temporalmente determinadas partículas del organismo. Después aplica pulsos de radiofrecuencia y registra la señal que emiten los tejidos al recuperar su estado habitual. Un sistema informático transforma esas señales en imágenes obtenidas en distintos planos.
Este funcionamiento permite diferenciar con gran detalle muchos tejidos blandos. Por ese motivo, la resonancia puede resultar especialmente útil para estudiar el cerebro, la médula espinal, los nervios, los músculos, los ligamentos, los tendones y numerosos órganos. También existen protocolos específicos para analizar vasos sanguíneos, el corazón o el movimiento de ciertas estructuras.
Las imágenes las interpreta un especialista en Radiología, que redacta un informe. Ese resultado debe relacionarse con los síntomas, la exploración física, los antecedentes y, cuando sea necesario, otras pruebas. Una resonancia puede ayudar a detectar o caracterizar una alteración, pero no siempre establece por sí sola el diagnóstico definitivo.
¿Qué puede detectar una resonancia magnética?
Lo que la prueba puede mostrar depende de la parte del cuerpo, del protocolo utilizado y del motivo por el que se solicita. Entre sus aplicaciones más habituales se encuentran:
- Cerebro y sistema nervioso: ayuda a valorar accidentes cerebrovasculares, tumores, inflamación, enfermedades desmielinizantes, alteraciones de la hipófisis y lesiones que afectan al cerebro, la médula o determinados nervios.
- Columna vertebral: permite estudiar los discos intervertebrales, las hernias discales, el canal vertebral, la médula, las raíces nerviosas y los tejidos blandos próximos.
- Articulaciones y aparato locomotor: ofrece información sobre ligamentos, tendones, meniscos, cartílago, músculos, huesos y lesiones relacionadas con el deporte o el desgaste articular.
- Abdomen y pelvis: puede utilizarse para valorar el hígado, las vías biliares, el páncreas, los riñones, el útero, los ovarios, la próstata, el recto y otros órganos.
- Corazón y vasos sanguíneos: determinados estudios permiten analizar la anatomía y la función cardiaca, el flujo de la sangre y algunas alteraciones vasculares.
- Mama y próstata: en pacientes seleccionados, complementa otras exploraciones para localizar o caracterizar lesiones, estudiar su extensión y planificar una biopsia o un tratamiento.
- Procesos oncológicos: puede contribuir a identificar una lesión, valorar su relación con los tejidos cercanos, planificar el tratamiento o comprobar la respuesta y la evolución.
Detectar una imagen sospechosa no equivale automáticamente a confirmar una enfermedad. En el estudio de un posible cáncer, por ejemplo, puede ser necesario completar la valoración con análisis, otras técnicas de imagen o una biopsia.
¿Cuándo puede solicitarla el especialista?
Una resonancia suele indicarse cuando puede aportar información relevante para confirmar o descartar una sospecha, valorar la extensión de una lesión, planificar un tratamiento o realizar el seguimiento de una enfermedad ya conocida. También puede solicitarse cuando otra prueba no ha resuelto la duda clínica.
No todas las molestias requieren una RM. Una radiografía resulta muy útil para determinadas lesiones óseas; la ecografía permite estudiar órganos y tejidos en tiempo real; y la tomografía computarizada o TAC es rápida y puede ser preferible en algunas urgencias, enfermedades pulmonares o lesiones traumáticas. La elección no depende de que una tecnología sea "mejor" en términos generales, sino de cuál responde mejor a la pregunta médica en cada momento.
Resonancia con contraste y sin contraste: ¿qué diferencia hay?
Muchas resonancias se realizan sin contraste. En otras, se administra por una vena un contraste basado en gadolinio para diferenciar tejidos, valorar la vascularización, identificar inflamación o definir mejor determinadas lesiones. Su uso depende del órgano estudiado, de la sospecha clínica y de las imágenes obtenidas.
El contraste no se administra de manera automática. El médico prescriptor y el radiólogo valoran si la información adicional que puede proporcionar justifica su empleo. En ocasiones, la decisión definitiva se toma durante la exploración.
Antes de recibirlo, comunica si tienes enfermedad renal, estás en diálisis, has recibido un trasplante renal, tuviste una reacción previa a un contraste de gadolinio o existe posibilidad de embarazo. En algunas personas será necesario revisar una analítica reciente o adaptar el protocolo. Las reacciones graves son poco frecuentes, pero el equipo dispone de procedimientos para reconocerlas y tratarlas.
¿Cómo se hace una resonancia magnética paso a paso?
Aunque el procedimiento puede variar, estas son sus fases habituales:
- Comprobación de la solicitud y del cuestionario de seguridad. El personal confirmará qué zona debe estudiarse y revisará operaciones, implantes, medicación, embarazo, enfermedad renal y otros datos relevantes.
- Preparación. Tendrás que retirar los objetos metálicos o electrónicos antes de entrar en la sala. Según la exploración, puede ser necesario cambiarse de ropa y colocar una vía intravenosa.
- Colocación en la camilla. Te tumbarás en la posición adecuada. Alrededor de la zona estudiada se colocará una bobina que recibe la señal y ayuda a obtener imágenes de calidad.
- Adquisición de imágenes. La camilla se desplazará hacia el interior del equipo. Oirás golpes y sonidos repetitivos; son normales. Te facilitarán protección auditiva y el personal podrá verte y hablar contigo mediante un intercomunicador.
- Revisión del estudio. Cada serie de imágenes dura unos minutos. Puede que te pidan contener la respiración brevemente o que se repita alguna secuencia si se ha producido movimiento.
- Finalización. Una vez comprobado que el estudio está completo, saldrás del equipo y, si llevabas una vía, el personal la retirará cuando corresponda.
La prueba no suele doler. Lo más importante es permanecer quieto mientras se obtienen las imágenes. Si sientes dolor, ansiedad o malestar, puedes avisar al personal; no debes intentar salir del equipo por tu cuenta.
Cómo prepararse para una resonancia magnética
Las instrucciones no son iguales para todos los estudios. Sigue siempre las que te facilite el centro, aunque ya te hayas realizado una RM anteriormente.
De forma general, conviene:
- Llevar la prescripción, los informes y las imágenes previas que te hayan solicitado.
- Comunicar operaciones anteriores, implantes, prótesis y dispositivos médicos.
- Avisar si has trabajado con metal o podría haber fragmentos metálicos en tu cuerpo, especialmente en los ojos.
- Retirar joyas, piercings, reloj, audífonos, prótesis dentales removibles, teléfono, tarjetas y cualquier objeto con metal antes de entrar en la sala.
- Informar si tienes claustrofobia, dolor que dificulte permanecer quieto o alguna necesidad de apoyo o accesibilidad.
- Consultar cualquier duda sobre medicación, ayuno, embarazo, lactancia o contraste antes del día de la prueba.
No todas las resonancias requieren ayuno. Algunos estudios abdominales, ciertos protocolos con contraste o una exploración con sedación sí pueden exigir varias horas sin comer. No ayunes ni suspendas medicación por tu cuenta: confirma las indicaciones de tu cita.
Implantes, marcapasos y objetos metálicos
Llevar un marcapasos o un dispositivo implantado no impide siempre realizar una resonancia. Algunos dispositivos son compatibles únicamente bajo condiciones concretas: equipo determinado, límites del campo magnético, programación previa y vigilancia durante la prueba.
El servicio necesita identificar el fabricante, el modelo y, cuando proceda, la fecha de implantación. Lleva la tarjeta del dispositivo o la documentación disponible. El equipo de Radiología comprobará su compatibilidad y coordinará la exploración con otros especialistas si resulta necesario.
También debes informar sobre implantes cocleares, neuroestimuladores, bombas de medicación, clips vasculares, expansores mamarios, prótesis, metralla o fragmentos metálicos. Algunos pueden contraindicar la exploración; otros son seguros en condiciones determinadas; y otros solo producen artefactos que reducen la calidad de la imagen. La valoración debe hacerse de forma individual, sin asumir que un implante es seguro porque lleva muchos años colocado.
Resonancia durante el embarazo y la lactancia
La resonancia sin contraste puede realizarse durante el embarazo cuando existe una indicación médica y la información esperada puede influir en la atención de la paciente. El equipo valora la necesidad de la prueba, el momento del embarazo y las posibles alternativas.
El contraste con gadolinio se evita generalmente durante el embarazo, salvo que se considere esencial para la madre y pueda cambiar el manejo clínico. Si estás embarazada o existe la posibilidad de que lo estés, comunícalo antes de entrar en la sala.
Durante la lactancia, las recomendaciones dependen de si se administra contraste y de la situación individual. Informa al equipo para recibir una indicación concreta; no interrumpas la lactancia por iniciativa propia sin haberlo consultado.
¿Cuánto dura y qué ocurre después?
Una resonancia suele durar entre 15 y 60 minutos, aunque el tiempo puede ser mayor en estudios complejos, si se analizan varias zonas o si se necesita contraste o sedación. Además del tiempo dentro del equipo, conviene contar con la admisión, la preparación y las comprobaciones de seguridad.
Después de una RM sin sedación, la mayoría de las personas puede retomar su actividad habitual. Si has recibido contraste, sigue las indicaciones del centro. Si se ha utilizado sedación, tendrás que permanecer en observación el tiempo indicado, acudir acompañado y no conducir ni manejar maquinaria hasta que el equipo lo autorice.
¿Cuándo estarán los resultados?
El radiólogo revisa todas las imágenes, las compara con estudios previos cuando están disponibles y redacta un informe para el profesional que solicitó la prueba. El plazo varía según la complejidad del estudio y la organización del centro, por lo que no debe darse por hecho que será el mismo en todas las exploraciones.
El informe puede utilizar términos técnicos o describir hallazgos incidentales que no necesariamente explican los síntomas ni indican una enfermedad grave. Coméntalo con el médico responsable: podrá interpretarlo dentro de tu historia clínica y explicarte si necesitas seguimiento, tratamiento u otra prueba.
Atención en Viamed Salud
Viamed Salud dispone de servicios de Diagnóstico por Imagen en distintos hospitales y centros de su red.
- Al solicitar una resonancia, facilita el texto completo de la prescripción e informa si llevas un dispositivo implantado, necesitas contraste, tienes claustrofobia o requieres alguna adaptación. Así podrán indicarte el centro adecuado, la preparación y la documentación necesaria.
La disponibilidad de resonancia, estudios específicos, contraste y sedación puede variar entre centros. El hospital o centro donde se realice la prueba te comunicará también el canal y el plazo previsto para consultar las imágenes y el informe.
Preguntas frecuentes sobre la resonancia magnética
Dónde realizar una resonancia magnética en Viamed
Disponemos de servicios de Diagnóstico por la Imagen con resonancia magnética en distintos centros Viamed. Consulta la información de cada hospital o centro para conocer las modalidades disponibles y acceder al servicio correspondiente.
la disponibilidad de pruebas, modalidades y condiciones de acceso puede variar según el centro. Consulta directamente con el hospital o centro antes de solicitar la prueba.
Aviso médico
Este contenido tiene carácter informativo y no sustituye la indicación ni la valoración de un profesional sanitario. Sigue las instrucciones específicas del centro y comunica cualquier implante, embarazo, enfermedad renal, reacción previa al contraste o circunstancia que pueda afectar a la seguridad de la prueba.
Fuentes clínicas externas consultadas
- American College of Radiology. MR Safety. https://www.acr.org/Clinical-Resources/Clinical-Tools-and-Reference/radiology-safety/mr-safety
- org, American College of Radiology y Radiological Society of North America. MRI Safety. https://www.radiologyinfo.org/en/info/safety-mr
- org, American College of Radiology y Radiological Society of North America. How to Prepare for Your MRI Exam. https://www.radiologyinfo.org/en/info/how-to-prepare-for-mri-exam
- National Health Service. MRI scan. https://www.nhs.uk/tests-and-treatments/mri-scan/





















