El índice de carcinomatosis peritoneal (PCI, por sus siglas en inglés) es una herramienta crucial utilizada por oncólogos y cirujanos para evaluar la extensión de la diseminación del cáncer en la cavidad peritoneal. Esta evaluación es particularmente relevante en el contexto de ciertos tipos de cáncer, como el cáncer de ovario, cáncer de estómago, el cáncer colorrectal y de apéndice y el mesotelioma peritoneal, que tienen una tendencia a extenderse a lo largo del peritoneo, la membrana que recubre la cavidad abdominal y los órganos dentro de ella.
¿Qué es el Índice de Carcinomatosis Peritoneal (PCI)?
El PCI es una herramienta de cuantificación que valora la carga tumoral del peritoneo en la carcinomatosis peritoneal. Fue introducido por el cirujano francés Paul H. Sugarbaker en la década de 1980. Este índice ayuda a determinar el pronóstico del paciente y a planificar el tratamiento más adecuado, que puede incluir cirugía citorreductora y quimioterapia intraperitoneal hipertérmica (HIPEC). Para pacientes con elevado PCI o enfermedad irresecable hay otras opciones disponibles como la quimioterapia intraperitoneal en aerosol presurizada (PIPAC).
Cómo se calcula el PCI
Método de evaluación
El PCI se calcula evaluando el tamaño y la localización de los tumores en diferentes regiones del abdomen, dividido en 12 regiones, con una escala que va de 0 a 39. Un valor más alto indica una mayor extensión de la enfermedad.
La evaluación del PCI se realiza generalmente durante una cirugía exploratoria mínimamente invasiva (laparoscopia) o mediante técnicas de imagen avanzada. El abdomen se divide en 13 regiones:
- Mesogastrio (centro del abdomen).
- Hipocondrio derecho.
- Zona entre ambos hipocondrios.
- Hipocondrio izquierdo.
- Fosa iliaca izquierda.
- Pelvis
- Fosa iliaca derecha.
- Hipocondrio derecho.
- Región del intestino delgado (dividida en 4 cuadrantes).

Puntuación del PCI
Para cada una de estas regiones, se asigna una puntuación basada en el tamaño de los implantes tumorales observados:
– 0: No hay implantes tumorales visibles.
– 1: Implantes tumorales menores de 0.5 cm.
– 2: Implantes tumorales entre 0.5 cm y 5 cm.
– 3: Implantes tumorales mayores de 5 cm o conglomerados de implantes.
La suma de las puntuaciones de todas las regiones da el valor total del PCI, que puede variar entre 0 y 39.
Importancia del PCI en el tratamiento del cáncer
Planificación del tratamiento
Los pacientes con un PCI bajo a moderado pueden ser candidatos para una cirugía citorreductora, donde se intenta eliminar todo el tejido tumoral visible. Esta cirugía suele ir acompañada de HIPEC, un procedimiento en el que se administra quimioterapia caliente directamente en la cavidad peritoneal para matar las células cancerosas residuales.
- En los pacientes con metástasis peritoneales de origen colorrectal, con PCI por encima de 16, no se recomienda realizar cirugías de citorreducción y HIPEC porque el impacto pronóstico no supera el beneficio de administrar solo quimioterapia sistémica.
- En pacientes con metástasis peritoneales y metástasis hepáticas sincrónicas de origen colorrectal, no es recomendable tratar a pacientes con un PCI mayor de 12 y más de tres metástasis hepáticas. Aunque si las metástasis están todas en un mismo nódulo, se pueden tratar.
- Los pacientes con cáncer gástrico y un PCI mayor de siete, no se recomienda tampoco realizar una cirugía de citorreducción y HIPEC. El impacto pronóstico no es superior al de que el paciente reciba quimioterapia paliativa.
- Los pacientes con enfermedad irresecable o PCI elevado (mayor de 16 en colorectal y mayor de 7 en cáncer gástrico) son candidatos a tratamiento con PIPAC.
“En otras patologías, lo que limita el tratamiento no es el número de PCI, sino la localización de los tumores. Es crucial que todos los implantes tumorales estén en órganos que se pueden extirpar. Algunas zonas, como el intestino delgado, son irresecables si están muy afectadas. Un paciente necesita al menos un metro de intestino delgado funcional. Otra zona irresecable es el hilio hepático; si las estructuras vasculares en esa área están afectadas, la enfermedad se considera irresecable”, explica la doctora Delia Cortés Guiral, directora de IVOQA.
Pronóstico y supervivencia
El pronóstico depende de varios factores, incluidos el tipo de cáncer, el PCI, la respuesta al tratamiento y el estado general de salud del paciente. Sin embargo, el uso del PCI permite una mejor estratificación de los pacientes y una planificación más personalizada del tratamiento, lo que puede mejorar los resultados generales, ya que en general pacientes con PCI bajo hay mayor probabilidad de que la cirugía de citorreducción sea completa y éste hecho es el mayor factor pronóstico en pacientes con afectación peritoneal.
El PCI en IVOQA
En la actualidad, los tratamientos para la carcinomatosis peritoneal continúan siendo limitados y de pronóstico reservado.
El manejo multimodal combinando quimioterapia sistémica, una cirugía completa de citorreducción, combinada con la administración de quimioterapia intraperitoneal (HIPEC), es una alternativa eficaz para los pacientes con una enfermedad de extensión limitada, y que no afecta a zonas conocidas como irresecables (como una afectación muy extensa de la superficie del intestino delgado, el hilio hepático, etc.).
Esta cirugía, con o sin HIPEC, puede realizarse en nuestro centro por vía convencional mediante una cirugía abierta. Además, ofrecemos para pacientes altamente seleccionados la posibilidad de realizar esta cirugía por vía mínimamente invasiva (laparoscopia) y también ofrecemos PIPAC y ePIPAC a pacientes con PCI muy elevado o enfermedad irresecable.
El PCI no solo ayuda a determinar la viabilidad de procedimientos como la cirugía citorreductora y la quimioterapia intraperitoneal hipertérmica (HIPEC), sino que también proporciona una guía crucial para el pronóstico del paciente. Un PCI bajo está asociado con mejores resultados y una mayor supervivencia, mientras que un PCI alto indica una enfermedad más avanzada y un pronóstico menos favorable.
Para más información y evaluaciones personalizadas, se recomienda consultar a los especialistas de IVOQA, quienes pueden proporcionar orientación y opciones de tratamiento basadas en las últimas investigaciones y tecnologías disponibles.