El cáncer de colon es uno de los tumores con mayor incidencia a nivel mundial, representando el 10% de todos los casos de cáncer.
La amplia experiencia de nuestro equipo de oncólogos quirúrgicos en cirugía mínimamente invasiva y cirugía del cáncer colorrectal convierten a IVOQA en el centro de referencia para la cirugía y tratamiento del cáncer de colon y recto.
Cada caso es revisado en el Comité de Tumores para tomar la mejor decisión terapéutica, incluyendo la discusión de nuevos tratamientos o terapias experimentales.
En los estadios iniciales del cáncer de colon, el tratamiento consiste en cirugía. Se realiza una resección por vía laparoscópica o robótica de la zona del colon afectada y se lleva a cabo una anastomosis (unión de los extremos del intestino para que el paciente haga deposición con normalidad). Es necesario extirpar todos los ganglios linfáticos de la zona para comprobar si hay metástasis.

Es una técnica utilizada para extirpar pólipos adenomatosos o tumores malignos en una etapa temprana. Cuando se detecta un cáncer de colon en una fase inicial y localizado en la capa más interna del colon (mucosa), la resección endoscópica puede ser una opción efectiva y menos invasiva que la cirugía convencional.

Esta técnica mínimamente invasiva permite extirpar tumores mediante pequeñas incisiones, ofreciendo beneficios como una recuperación más rápida y menos dolor postoperatorio. Por vía laparoscópica pueden efectuarse resecciones del colon derecho e izquierdo la extirpación completa del colon, resecciones rectales e incluso de todo el colon y recto.

Las cirugías colorrectales pueden requerir la creación de estomas temporales para proteger las suturas en el intestino. En ocasiones los pacientes pueden requerir ser portadores de un estoma permanente

Siguiendo las guías de la ESMO, el ejercicio físico estructurado es hoy una intervención terapéutica recomendada para pacientes en estadios II y III tras la cirugía y durante la quimioterapia. Su implementación supervisada ha demostrado reducir el riesgo de recaída, mejorar la supervivencia y disminuir la fatiga oncológica. Puedes conocer más sobre nuestro programa específico aquí: Entrenamiento físico oncológico.
En estadios más avanzados (T3, T4 o con afectación ganglionar), se requiere tratamiento complementario con quimioterapia intravenosa. En el caso del cáncer de recto, la estrategia puede comenzar con quimioterapia y radioterapia.

Se administra después de la cirugía para eliminar cualquier célula cancerosa residual, reduciendo el riesgo de recurrencia.

Utiliza rayos de alta energía para destruir células cancerosas remanentes y puede emplearse antes o después de la cirugía para reducir el tamaño del tumor y disminuir el riesgo de recurrencia.

Siguiendo las guías de la ESMO, el ejercicio físico estructurado es hoy una intervención terapéutica recomendada para pacientes en estadios II y III tras la cirugía y durante la quimioterapia. Su implementación supervisada ha demostrado reducir el riesgo de recaída, mejorar la supervivencia y disminuir la fatiga oncológica. Puedes conocer más sobre nuestro programa específico aquí: Entrenamiento físico oncológico.
Cuando el cáncer de colon está en estadio metastásico, el abordaje es multidisciplinar e incluye quimioterapia intravenosa.

Las metástasis hepáticas se pueden tratar con cirugía, quimioterapia, radiofrecuencia, ablación percutánea y quimioembolización. Las metástasis pulmonares se tratan habitualmente con quimioterapia intravenosa, cirugía o SBRT (radioterapia corporal estereotáctica). Las metástasis peritoneales se tratan con cirugía de citorreducción y HIPEC (quimioterapia intraperitoneal hipertérmica) en pacientes con un Índice de Carcinomatosis Peritoneal (PCI) menor de 16 y buen estado general. En casos más avanzados, se puede usar quimioterapia intraperitoneal como PIPAC (Quimioterapia Intraperitoneal en Aerosol Presurizada) o ePIPAC (Quimioterapia Intraperitoneal en Aerosol Presurizada con Precipitación Electrostática).

Para los cánceres avanzados que se han extendido a otros órganos, como el hígado, la quimioterapia puede utilizarse para ayudar a recudir el tamaño de los tumores y aliviar los problemas que estén causando.

Tratamientos que atacan específicamente las células cancerosas, interfiriendo con moléculas específicas involucradas en el crecimiento y la propagación del cáncer.

Recientemente, se ha demostrado que algunas inmunoterapias son prometedoras en el tratamiento del cáncer de colon avanzado. Sin embargo, algunos tratamientos novedosos solo son eficaces para un 15% de los pacientes que presentan inestabilidad de microsatéites.

El objetivo de los cuidados paliativos es aliviar los síntomas de la enfermedad y tratar, de la mejor forma posible, los efectos secundarios de los tratamientos para que los pacientes puedan vivir con calidad de vida.

Pacientes con respuesta completa tras tratamiento neoadyuvante: la estrategia watch and wait (vigilar y esperar) tras tratamiento neoadyuvante de inducción requiere un equipo multidisciplinar y un seguimiento estrecho. Siguiendo este protocolo puede evitarse la cirugía.
El abordaje del cáncer de colon requiere un equipo multidisciplinar para evaluar las opciones de tratamiento más adecuadas y realizar revisiones regulares para la detección temprana del tumor, mejorando así las posibilidades de un tratamiento exitoso.
Nuestros pacientes con cáncer de colon o cáncer de recto se benefician de nuestro programa de prehabilitación y de los beneficios de los protocolos ERAS® en el postoperatorio para una recuperación óptima.
La amplia experiencia de nuestro equipo de oncólogos quirúrgicos en Cirugía Mínimamente Invasiva y Cirugía del cáncer colorrectal hacen de IVOQA el centro de referencia para la cirugía y tratamiento del cáncer de colon y recto.
Nuestros expertos también buscan continuamente mejorar la atención al cáncer colorrectal. Mediante reuniones del Comité de Tumores, revisan los casos de cáncer colorrectal para tomar decisiones de manejo clínico multidisciplinario, incluyendo la discusión de nuevos tratamientos o terapias experimentales.



