
Programa de preparación física previo a la intervención quirúrgica. Incluye entre dos y tres sesiones semanales destinadas a:
Mejorar la fuerza y la masa muscular.
Aumentar la capacidad funcional y respiratoria.
Mejorar la oxigenación de los tejidos.
Disminuir la inflamación y el estrés.
Mejorar el sueño.
Llegar a la cirugía en mejores condiciones físicas.
Favorecer la recuperación postoperatoria.

Programa progresivo para recuperar la movilidad, la fuerza y la autonomía tras la intervención.
Durante las tres primeras semanas se realizan dos sesiones semanales, con una intensidad y una duración adaptadas al estado del paciente. Habitualmente son sesiones de media hora. A partir del primer mes, el plan puede ampliarse a dos o tres sesiones semanales, según su evolución clínica y funcional.

Programa de dos o tres sesiones semanales adaptado al tratamiento y al estado general del paciente. Sus objetivos son:
Preservar la masa muscular.
Mantener la fuerza y la independencia.
Mejorar la capacidad cardiorrespiratoria y la oxigenación de los tejidos.
Ayudar a reducir la fatiga asociada a la quimioterapia.
Facilitar que el paciente afronte el tratamiento en mejores condiciones físicas, mentales y emocionales.

Programa de mantenimiento y seguimiento dirigido a pacientes que han finalizado la quimioterapia y el resto de los tratamientos oncológicos.
Su objetivo es consolidar los beneficios obtenidos, mantener un estilo de vida activo e incorporar el ejercicio físico a largo plazo.
El programa se estructura de acuerdo con la evidencia científica disponible sobre el impacto del ejercicio en la calidad de vida, la supervivencia y el riesgo de recaída en determinados tumores, incluidos estudios como el ensayo CHALLENGE. Por primera vez en la historia de la oncología, un ensayo fase III demuestra que una intervención basada exclusivamente en ejercicio físico puede reducir un 28 % el riesgo de recaída y un 37 % el riesgo de muerte en pacientes con cáncer de colon.
El circuito comienza con una valoración por parte del equipo médico de IVOQA y del equipo de ejercicio físico.
En la primera cita presencial se realiza un chequeo gracias a la tecnología Technogym Check-up y una evaluación basal y funcional. A partir de los resultados, se determina cuál es el plan más adecuado y se diseña un programa de entrenamiento personalizado, que se revisa periódicamente en función de la evolución del paciente.




Todas las sesiones son individuales o se realizan con un máximo de dos personas, lo que permite ofrecer una supervisión continua y adaptar cada ejercicio a las necesidades de cada paciente.
También existe la posibilidad de entrenar en pareja con un familiar, favoreciendo el acompañamiento y la adherencia al programa.
El gimnasio dispone de máquinas Technogym y el programa está dirigido por profesionales con amplia experiencia en ejercicio físico oncológico.
La intensidad y los ejercicios pueden modificarse de un día para otro. En algunos casos, la sesión se limita a ejercicios respiratorios o pequeñas movilizaciones en la cama; en otros, el paciente puede comenzar a sentarse, ponerse de pie o caminar por la habitación y los pasillos.



El programa se desarrolla en unas instalaciones independientes del hospital. Esta ubicación ha sido elegida para ofrecer un entorno más amable y alejado del contexto asistencial, reduciendo el impacto psicológico asociado al tratamiento y ayudando al paciente a recuperar progresivamente sus rutinas.
Para acceder a cualquiera de los planes es necesario contactar con IVOQA. Nuestro equipo coordinará la valoración médica y deportiva inicial y programará una cita presencial para definir el plan de entrenamiento más adecuado.
ViaCare – Centro Médico Menéndez Pidal
2.ª planta
Calle de Menéndez Pidal, 43, Chamartín, 28036 Madrid
Metro: Duque de Pastrana (línea 9)