En IVOQA, la recuperación funcional comienza desde las primeras fases del postoperatorio. Siempre que la situación clínica lo permita, nuestros entrenadores físicos y fisioterapeutas comienzan a trabajar directamente con el paciente en la cama de hospitalización o en la UCI, en coordinación con cirujanos, oncólogos, intensivistas y personal de enfermería.
Esta intervención forma parte del abordaje multidisciplinar de IVOQA y de los programas de recuperación intensificada tras la cirugía. El objetivo es evitar que la hospitalización y el reposo prolongado provoquen una pérdida innecesaria de fuerza, masa muscular, movilidad y autonomía.
El programa se diseña de forma individualizada teniendo en cuenta el tipo de cirugía, el estado previo del paciente, su capacidad funcional, la evolución del postoperatorio y la posible aparición de complicaciones.
Las primeras sesiones pueden realizarse en la propia cama y comenzar con ejercicios sencillos y de baja intensidad. A medida que el paciente evoluciona, el trabajo progresa de manera segura hacia la sedestación, la bipedestación y la marcha.
Cada día de inmovilidad puede afectar a la fuerza y a la capacidad funcional del paciente. Por ello, en IVOQA la recuperación no comienza después del alta, sino desde el propio hospital y, cuando está indicado, desde la UCI.
La movilización y el ejercicio supervisados se integran en los programas de recuperación intensificada tras la cirugía —conocidos como programas ERAS— y se coordinan con otras medidas fundamentales, como el control del dolor, la fisioterapia respiratoria, el soporte nutricional y el acompañamiento psicológico.
El objetivo es ayudar al paciente a recuperar progresivamente su movilidad, preservar la masa muscular, reducir las consecuencias del encamamiento y favorecer que pueda retomar cuanto antes su autonomía.
El entrenamiento hospitalario se adapta diariamente a la evolución clínica. Antes de cada sesión se valora cómo se encuentra el paciente, su nivel de dolor y fatiga, su capacidad respiratoria y los parámetros que el equipo médico considere relevantes.
La intensidad y los ejercicios pueden modificarse de un día para otro. En algunos casos, la sesión se limita a ejercicios respiratorios o pequeñas movilizaciones en la cama; en otros, el paciente puede comenzar a sentarse, ponerse de pie o caminar por la habitación y los pasillos.
El alta hospitalaria no supone el final del programa. Una vez que el paciente regresa a casa, el equipo de IVOQA adapta el entrenamiento a la siguiente fase de su recuperación.
El seguimiento puede continuar de forma presencial en nuestro gimnasio especializado o mediante un programa online. De esta manera, el paciente mantiene una pauta individualizada y supervisada durante el postoperatorio, los tratamientos oncológicos y la recuperación posterior.