Durante el tratamiento con quimioterapia es natural querer reforzar tus defensas con vitaminas, antioxidantes o productos naturales. Sin embargo, es importante recordar que “natural” no significa inocuo. Algunos suplementos pueden reducir la eficacia de tu tratamiento sin que te des cuenta, o incluso aumentar sus efectos secundarios. Por ello, antes de iniciar cualquier producto, es fundamental consultar con el equipo sanitario.
Este articulo ha sido revisado por María Elviro Lloréns, farmacéutica hospitalaria
¿Por qué los remedios naturales pueden interferir con la quimioterapia?
El hígado es el principal encargado de procesar los medicamentos que tomamos, incluyendo la quimioterapia. Para hacerlo, utiliza enzimas como las del sistema CYP450, que actúan como “herramientas” para metabolizar los fármacos.
Determinadas plantas medicinales y suplementos pueden alterar el funcionamiento de estas enzimas, aumentando o reduciendo la concentración del fármaco y por tanto, generando en tu cuerpo toxicidad o falta de eficacia, respectivamente.
Si consumes un suplemento o planta medicinal que también utiliza esas mismas “herramientas”, la quimioterapia puede acumularse en tu sangre produciendo toxicidad en tu cuerpo, o por el contrario reducirse, haciendo que el tratamiento sea menos eficaz.
La lista roja: Alimentos y otros productos a evitar (Interacciones peligrosas)
Está demostrado que algunos alimentos y plantas medicinales pueden interaccionar con el tratamiento oncológico:
- Pomelo (toronja): puede aumentar la cantidad de ciertos medicamentos en sangre.
- Hierba de San Juan (hipérico): puede reducir drásticamente la eficacia de algunos fármacos oncológicos.
- Vitaminas antioxidantes en dosis altas (como vitamina C o E): en grandes cantidades podrían interferir con la acción de algunos tratamientos. No deben tomarse sin indicación médica.
- Vitaminas y defensas: ¿Qué puedo tomar y qué no?: si existe un déficit confirmado en una analítica, la suplementación pautada por el médico es segura y necesaria.
- Multivitamínicos de venta libre: sin supervisión médica, no son buena idea durante el tratamiento.
- Plantas como cúrcuma, jengibre, ginseng o ginkgo: solo deben tomarse bajo supervisión, ya que pueden afectar la coagulación, especialmente si las plaquetas están bajas.
La importancia del asesoramiento profesional
Cada tratamiento y cada paciente son diferentes. Lo que es seguro para una persona puede no serlo para otra.
Antes de tomar cualquier suplemento, vitamina o producto natural:
- Informe de todos los productos que está tomando con su oncólogo o farmacéutico hospitalario.
- No inicie ni suspenda suplementos sin consultarlo.
- Informe siempre de todo lo que esté tomando, aunque le parezca “inofensivo”. Ante la duda, lleve el envase o una fotografía a la consulta.
La seguridad y la eficacia del tratamiento dependen de un seguimiento profesional y personalizado.