Cada año, miles de mujeres y sus seres queridos en todo el mundo se enfrentan al diagnóstico de cáncer de ovario, una enfermedad que representa uno de los principales desafíos para los ginécologos, oncólogos médicos, oncólogos quirúrgicos e investigadores. Solo en España se detectan alrededor de 3.500 nuevos casos anuales, y a nivel global, la cifra supera los 200.000 diagnósticos. Históricamente, este tumor ha sido uno de los más difíciles de detectar a tiempo, lo que ha influido en su tasa de mortalidad.
Gracias a los avances científicos, hoy hablamos de tratamientos más eficaces y personalizados y que están mejorando la calidad y expectativa de vida de muchas pacientes.
¿Qué es el cáncer de ovario y por qué es complejo de tratar?
El cáncer de ovario se origina cuando las células del ovario comienzan a multiplicarse de forma descontrolada. Su complejidad no solo radica en su biología, sino también en su comportamiento clínico: en la mayoría de los casos, hasta un 60% de las pacientes son diagnosticadas en estadios avanzados, lo que limita las opciones terapéuticas y reduce la probabilidad de curación.
Tipos de cáncer de ovario
El cáncer de ovario no es una única enfermedad, sino un grupo heterogéneo de tumores con características muy distintas:
- Cáncer epitelial: representa aproximadamente el 90% de los casos. Se origina en la capa externa del ovario y suele diagnosticarse en etapas avanzadas.
- Tumores estromales: menos frecuentes, nacen en el tejido que sostiene el ovario y producen hormonas.
- Tumores de células germinales: afectan principalmente a mujeres jóvenes y tienen un pronóstico más favorable.
Desafíos en su diagnóstico y tratamiento
Uno de los mayores obstáculos sigue siendo el diagnóstico tardío, ya que los síntomas (hinchazón abdominal, dolor pélvico, cambios en el ritmo intestinal) son inespecíficos y pueden confundirse con otras patologías. Además, existe una alta tasa de recurrencia, incluso en pacientes que han respondido inicialmente al tratamiento. Esto hace imprescindible un enfoque personalizado y multidisciplinar, adaptado al perfil molecular y clínico de cada paciente.
Avances recientes en el tratamiento del cáncer de ovario
La investigación ha abierto nuevas vías terapéuticas que permiten tratamientos más precisos, menos invasivos y mejor tolerados.
Cirugía más precisa y conservadora
La cirugía sigue siendo la piedra angular del tratamiento. Hoy se emplean técnicas mínimamente invasivas, como la laparoscopia o la cirugía robótica, que permiten una recuperación más rápida y menos complicaciones
Por su parte, la cirugía de citorreduccion es clave para la eliminación radical del tumor visible, un factor determinante para mejorar el pronóstico.
Asimismo, las técnicas de quimioterapia intrapertoneal en casos avanzados y/o metastásicos ha supuesto un cambio de paradigma.
La quimioterapia intraperitoneal hipertérmica (HIPEC) consiste en administrar quimioterapia directamente en la cavidad abdominal, a alta temperatura, al final de la cirugía. El calor potencia el efecto de los fármacos y permite alcanzar mejor las células tumorales microscópicas que pudieran quedar tras la intervención. Estudios recientes han demostrado que HIPEC puede prolongar la supervivencia libre de enfermedad en pacientes seleccionadas, especialmente en casos de cirugía de intervalo (tras quimioterapia neoadyuvante) y para pacientes con recaída platino-sensible (es decir que presentan recaída al menos 6 meses después de terminar el tratamiento de quimioterapia).
Por otro lado, en situaciones donde no es posible realizar cirugía de citorreducción por la extensión de la enfermedad y con respuesta insuficiente a los tratamientos sistémicos, una opción es combinar los tratamientos sistémicos con ciclos de quimioterapia intraperitoneal presurizada en aerosol (PIPAC). Esta técnica mínimamente invasiva permite aplicar quimioterapia en forma de aerosol durante una laparoscopia, utilizando presión para mejorar su penetración en los tejidos tumorales. Es una técnica muy bien tolerada que sólo precisa una noche de ingreso.
Quimioterapia personalizada y más eficaz
La quimioterapia neoadyuvante, administrada antes de la cirugía, permite reducir el tamaño tumoral y facilitar una intervención más efectiva. Gracias al análisis del perfil genético y molecular del tumor, se ajustan dosis y combinaciones de fármacos para potenciar su eficacia y reducir efectos adversos.
Terapias dirigidas: una revolución en la oncología
Las terapias dirigidas marcan un antes y un después. Son tratamientos diseñados para actuar sobre alteraciones específicas del tumor:
- Inhibidores de PARP, especialmente eficaces en pacientes con mutaciones en los genes BRCA1 y BRCA2, impiden que las células tumorales reparen su ADN y favorecen su destrucción, como olaparib, niraparib y rucaparib.
- Terapias antiangiogénicas, como bevacizumab, bloquean la formación de nuevos vasos sanguíneos que alimentan al tumor.
- El uso de biomarcadores permite seleccionar la terapia más adecuada para cada paciente, mejorando la respuesta y reduciendo la toxicidad.
- Anticuerpos conjugados dirigidos frente al receptor de folato-alfa, una forma novedosa de dirigir la terapia frente a este receptor que se sobre-expresa en la mayoría de los tumores de ovario
Inmunoterapia en investigación
Aunque aún no forma parte del tratamiento estándar, la inmunoterapia se perfila como una herramienta prometedora. Los ensayos clínicos en marcha buscan potenciar la respuesta del sistema inmunitario frente a las células tumorales, con resultados alentadores en subgrupos específicos de pacientes.
Datos recientes muestran prometedores resultados de la combinación de inhibidores de PARP, bevacizumab e inmunoterapia, especialmente, para pacientes sin mutaciones de BCRA o sin déficit de recombinación homóloga
Medicina de precisión y enfoque multidisciplinar
Análisis genético y molecular del tumor
La medicina de precisión se basa en conocer en profundidad las alteraciones genéticas del tumor. Mediante pruebas genómicas, los oncólogos identifican mutaciones clave y escogen los tratamientos más eficaces y menos agresivos. Esta estrategia no solo mejora los resultados, sino que también permite tomar decisiones más informadas.
Importancia de un equipo oncológico especializado
El tratamiento del cáncer de ovario requiere una coordinación estrecha entre ginecólogos, oncólogos médicos, oncólogos quirúrgicos, oncólogos radioterápicos, patólogos, genetistas y psicooncólogos. Este enfoque integral garantiza una atención personalizada, tanto desde el punto de vista físico como emocional, ofreciendo a las pacientes y sus familias un acompañamiento continuo y humano.
¿Qué significan estos avances para las pacientes y sus familias?
Mejora en la supervivencia y calidad de vida
Los avances han permitido que muchas pacientes experimenten remisiones prolongadas e incluso curaciones en algunos casos. Al mismo tiempo, los tratamientos actuales generan menos efectos secundarios, lo que se traduce en una mejor calidad de vida durante y después del tratamiento.
Más opciones, más esperanza
La posibilidad de acceder a centros especializados y ensayos clínicos abre nuevas oportunidades para las pacientes. Estar bien informadas, participar activamente en las decisiones terapéuticas y contar con el respaldo de profesionales expertos es fundamental para transitar este proceso con mayor seguridad y esperanza.
Gracias a los avances científicos, las herramientas terapéuticas son hoy más eficaces, precisas y humanas. La combinación de cirugía de vanguardia, terapias dirigidas, medicina personalizada e inmunoterapia marca el inicio de una nueva era en el tratamiento del cáncer de ovario
En este camino de innovación y abordaje personalizado, IVOQA, la Unidad de abordaje multidisciplinar de cáncer y cáncer avanzado, del Hospital Universitario Viamed Santa Elena, es un centro refrente en la atención integral del cáncer de ovario. No solo ofrecen acceso a los últimos desarrollos médicos y quirúrgicos, incluidos tratamientos como HIPEC, terapias dirigidas e inmunoterapia, sino que garantizan una valoración rigurosa de cada caso en un comité multidisciplinar de tumores.
Este comité está compuesto por especialistas en cáncer de ovario tanto en estadios iniciales como metastásicos, lo que permite diseñar estrategias terapéuticas ajustadas a las necesidades específicas de cada paciente. Con una mirada científica, humana y coordinada, IVOQA contribuye a transformar el pronóstico de esta enfermedad y a acompañar a las pacientes con rigor y esperanza.