La quimioterapia intraperitoneal normotérmica, conocida como NIPEC o NIPS (por sus siglas en inglés, Normothermic Intraperitoneal Chemotherapy), representa un pilar avanzado en el tratamiento de la carcinomatosis peritoneal. Se trata de una técnica de administración de fármacos citostáticos a temperatura corporal (37°C) directamente en la cavidad abdominal a través de un catéter que se implanta en el abdomen similar a los catéteres para quimioterapia intravenosa.
A diferencia de otros procedimientos de dosis única, el NIPS está diseñado para tratamientos prolongados y repetidos, permitiendo un contacto mantenido del fármaco con las células tumorales. Esto es especialmente valioso para pacientes que requieren un control sostenido de la enfermedad microscópica o como terapia de conversión antes de una cirugía mayor. De hecho, en Japón hay pacientes que reciben durante años tratamiento con NIPS.
El procedimiento NIPEC se basa en el principio de que la barrera entre la sangre y el peritoneo permite aplicar dosis de quimioterapia dentro del abdomen mucho más altas que las que se podrían tolerar por vía intravenosa, ya que el fármaco apenas pasa al torrente sanguíneo, reduciendo así los efectos secundarios sistémicos y actuando directamente sobre las metástasis peritoneales.
A diferencia del HIPEC, que se realiza durante una cirugía bajo anestesia, el NIPS suele administrarse de la siguiente manera:

Se coloca un dispositivo de acceso peritoneal (similar a un port-a-cath abdominal) mediante una intervención mínima que pueden realizar los radiólogos intervencionistas con sedación o bien en quirófano mediante laparoscopia por los cirujanos oncológicos. Este catéter es similar a los que se implantan para la quimioterapia intravenosa y queda oculto bajo la piel del abdomen.

El fármaco se infunde a temperatura normal del cuerpo, sin aplicar calor, lo que elimina el estrés térmico sobre los tejidos. Se realiza en el hospital de día, con el paciente despierto, como un procedimiento de quimioterapia intravenosa y es cómodo y muy bien tolerado.

El paciente puede recibir varias sesiones (ciclos) de forma programada, lo que permite atacar las células tumorales en diferentes fases de su crecimiento. Habitualmente se administra la quimioterapia intraperitoneal un día a la semana, durante 3 semanas cada mes con una de descanso,

Por protocolo y lo más habitual es que se combine con quimioterapia intravenosa convencional, atacando el tumor por dos frentes simultáneamente para maximizar la eficacia.
Es común que los pacientes se pregunten cuál es la técnica más adecuada para su caso. Aunque todas actúan sobre el peritoneo, sus objetivos y métodos difieren significativamente:
| Característica | HIPEC | PIPAC | NIPEC |
|---|---|---|---|
| Temperatura | Hipertérmica (40-43°C) | Normotérmica (Ambiente) | Normotérmica (37°C) |
| Administración | Dosis única tras cirugía de citorreducción | Aerosol presurizado (Laparoscopia) | Líquida mediante catéter |
| Frecuencia | Una sola vez por cirugía | Ciclos (cada 6-8 semanas) | Ciclos (dosis un día a la semana durante 3 semanas al mes y una de descanso) |
| Objetivo principal | Eliminar enfermedad microscópica tras extirpar el tumor visible. | Paliación o conversión en casos no operables. | Paliación o conversión en casos no operables. |
| Estrés Térmico | Elevado (ayuda a la penetración del fármaco). | No existe. | No existe (ideal para tratamientos largos). |
| Indicación | Paciente con carcinomatosis peritoneal resecable candidato a cirugía de citorreducción | Paciente con carcinomatosis peritoneal no resecable no candidato a cirugía de citorreducción por extensión o localización de la enfermedad | Paciente con carcinomatosis peritoneal no resecable no candidato a cirugía de citorreducción por extensión o localización de la enfermedad |
Mientras que HIPEC es un «golpe de efecto» inmediato tras una cirugía de citorreducción laboriosa, el NIPS está indicado para pacientes que no son candidatos a cirugía de citorreducción y HIPEC por la extensión de la enfermedad (elevado PCI) o por su localización.
Al no requerir anestesia general en cada sesión ni generar el desgaste físico del calor, es un tratamiento extremadamente bien tolerado que permite controlar la enfermedad microscópica de forma constante, con el objetivo de evitar que el tumor vuelva a proliferar entre ciclos de tratamiento.
Los resultados de los ensayos clínicos en cáncer gástrico con metástasis peritoneales y NIPS muestran un importante control de la enfermedad y casos de conversión puediendo ofrecer cirugía.
El tratamiento con NIPS es una opción terapéutica avanzada para pacientes con cáncer en estadio avanzado que presentan diseminación en el peritoneo (Carcinomatosis peritoneal) y no son candidatos a cirugía de citorreducción y HIPEC. Al ser un procedimiento bien tolerado, permite tratar a pacientes que se encuentran en diferentes fases de su enfermedad.
El tumor primario puede estar localizado en:
El Instituto Viamed de Oncología Quirúrgica Avanzada (IVOQA) se ha consolidado como el centro de referencia nacional e internacional en el tratamiento de la patología peritoneal maligna.

Liderazgo y Experiencia
El equipo, referente mundial en técnicas de administración de quimioterapia intraperitoneal. Su amplia trayectoria y participación en foros científicos internacionales garantizan que el paciente reciba el tratamiento más actualizado y basado en la evidencia.

Pioneros en España
En IVOQA Madrid somos pioneros en la implementación de técnicas de vanguardia como PIPAC, ePIPAC y ahora NIPS, siendo uno de los pocos centros en Europa que ofrece el abanico completo de opciones de oncología quirúrgica avanzada.

Comité de Expertos
Cada paciente es evaluado de forma individualizada por un Comité Multidisciplinar de Patología Peritoneal. No creemos en soluciones genéricas; diseñamos una estrategia a medida (medicina personalizada) para decidir si NIPS es la mejor opción.

Tecnología de última generación
Contamos con la infraestructura tecnológica del Hospital Viamed Santa Elena, diseñada específicamente para procedimientos oncológicos complejos de mínima invasión.
La aplicación de quimioterapia normotérmica en nuestro centro ofrece beneficios significativos en comparación con los tratamientos convencionales exclusivamente intravenosos:

Al igual que ocurre con la técnica PIPAC, la quimioterapia administrada mediante NIPS actúa localmente. La barrera peritoneal impide que gran parte del fármaco pase a la sangre, lo que reduce drásticamente los efectos secundarios comunes de la quimioterapia sistémica, como la caída del cabello, náuseas intensas o bajada de defensas.

NIPS es un procedimiento mínimamente invasivo. Tras la colocación del catéter de acceso, las sesiones de infusión suelen realizarse de forma, permitiendo al paciente regresar a su entorno familiar rápidamente y manteniendo una excelente calidad de vida durante el tratamiento.

Una de las mayores ventajas es la posibilidad de combinar el NIPS con la quimioterapia sistémica tradicional. Este enfoque "bidireccional" permite atacar las células tumorales desde el interior de la cavidad abdominal y, simultáneamente, a través del torrente sanguíneo, maximizando las posibilidades de respuesta del tumor.
La administración de la quimioterapia en sí no suele ser dolorosa. El fármaco se introduce a temperatura corporal a través de un catéter o puerto de acceso previamente colocado. La mayoría de los pacientes describen una sensación de plenitud abdominal o ligeras molestias similares a una digestión pesada, que remiten poco después de finalizar la sesión.
A diferencia del HIPEC, que es una dosis única durante la cirugía, NIPS está diseñado como un tratamiento cíclico. El número de sesiones depende del tipo de tumor, de la respuesta del paciente y de si el objetivo es reducir la enfermedad para una cirugía posterior o mantenerla controlada. Generalmente, se pautan ciclos un día a la semana durante 3 semanas al mes con una semana de descanso, en coordinación con la quimioterapia sistémica.
No. Una de las grandes ventajas de NIPS en IVOQA es su perfil de mínima invasión. Exceptuando el día de la colocación del catéter, las sesiones de tratamiento pueden realizarse de forma ambulatoria. Esto permite al paciente mantener su rutina y su entorno familiar, algo vital para su bienestar emocional.
Sí, y de hecho es lo recomendado. Esto es lo que denominamos Terapia Bidireccional. Mientras la quimioterapia intravenosa ataca las células tumorales a través del flujo sanguíneo, el NIPEC actúa directamente sobre los implantes en el peritoneo. Ambos tratamientos se potencian mutuamente para lograr una mayor tasa de respuesta.
Al actuar de forma localizada en el abdomen, los efectos secundarios sistémicos (como la pérdida de cabello, la fatiga extrema o la bajada de glóbulos blancos) son mucho más leves o inexistentes en comparación con la quimioterapia intravenosa sola. Los efectos más comunes son locales y transitorios:
NIPS ofrece una vía de administración distinta. Al aplicar el fármaco directamente en el peritoneo, conseguimos concentraciones de quimioterapia mucho más altas que por vena. Esto puede ser eficaz incluso en tumores que han dejado de responder al tratamiento convencional, logrando en ocasiones una «conversión» que permite al paciente volver a ser candidato a cirugía.
La mayoría de nuestros pacientes reciben su tratamiento oncológico intravenoso en su hospital de referencia (en otras ciudades) y vienen a Madrid a sus tratamientos intraperitoneales. El tratamiento de NIPS un día semanalmente durante 3 semanas al mes con una semana de descanso.
El equipo de la Dra. Delia Cortés Guiral está a su disposición para resolver cualquier cuestión técnica o logística sobre su tratamiento. La medicina personalizada comienza con una comunicación clara y transparente.