En una nueva entrega de la serie Más allá del tumor: resolviendo dudas sobre cáncer de ovario y mama, organizada por IVOQA y AMOH Asociación, el Dr. Javier Heras, ginecólogo de la Unidad de Mama de IVOQA, reflexiona sobre cómo acompañar a las pacientes con predisposición genética al cáncer de mama en la toma de decisiones quirúrgicas, especialmente cuando se plantea una cirugía de reducción de riesgo. Este enfoque forma parte de la estrategia multidisciplinar en unidades de mama especializadas, donde la prevención oncológica adquiere un papel clave.
¿Qué ocurre cuando una paciente conoce su riesgo genético?
Muchas mujeres que reciben un diagnóstico de mutación genética (como BRCA1 o BRCA2) o antecedentes familiares significativos acuden a consulta con una decisión ya tomada: “quiero una mastectomía”. El Dr. Heras explica que este impulso, aunque comprensible, suele estar influido por el miedo, la presión externa o información incompleta. Por eso, es fundamental realizar un asesoramiento genético y psicológico adecuado antes de tomar decisiones quirúrgicas definitivas.
Dos opciones válidas: cirugía o vigilancia activa
El enfoque de IVOQA se basa en la información personalizada y el respeto a la autonomía de la paciente. Existen dos estrategias igualmente válidas para reducir el riesgo de cáncer de mama:
- Mastectomía subcutánea bilateral: extirpación preventiva del tejido mamario, que reduce el riesgo en un 90–95%, aunque no lo elimina por completo. Esta cirugía profiláctica está indicada en mujeres con alto riesgo genético, y forma parte de los protocolos de prevención secundaria en oncología.
- Seguimiento intensivo: controles periódicos cada seis meses con pruebas de imagen de alta precisión, que permiten detectar precozmente cualquier cambio. Este enfoque de vigilancia activa incluye resonancias magnéticas, mamografías y ecografías, adaptadas al perfil de riesgo individual.
Ambas opciones son seguras y eficaces, y la elección debe basarse en el contexto clínico, emocional y vital de cada mujer. La medicina personalizada permite adaptar estas estrategias a cada caso, optimizando el equilibrio entre riesgo, impacto físico y bienestar emocional.
¿La mastectomía mejora la supervivencia?
El Dr. Heras aclara un punto clave: la mastectomía profiláctica no garantiza una mayor supervivencia global en la mayoría de los casos. Aunque reduce el riesgo de desarrollar cáncer, los estudios muestran que el seguimiento estrecho también permite detectar tumores a tiempo, con tasas de curación similares. Esto es especialmente relevante en mujeres sin antecedentes de cáncer personal, donde los beneficios en términos de supervivencia deben evaluarse cuidadosamente. Solo en casos muy específicos (como mujeres muy jóvenes con mutaciones de alto riesgo) podría haber un beneficio en supervivencia.
La importancia de una decisión informada
El objetivo de la consulta no es imponer una opción, sino explicar con claridad los riesgos, beneficios y limitaciones de cada alternativa. Muchas pacientes, tras recibir esta información, reconsideran su decisión inicial. La educación sanitaria es clave para evitar decisiones motivadas por el miedo y fomentar una elección racional y empoderada. El Dr. Heras insiste en que la mejor decisión es la que toma la paciente, con tiempo, acompañamiento y conocimiento.
Evitar decisiones precipitadas
El video también advierte sobre el riesgo de intervenciones innecesarias realizadas fuera de un contexto especializado. Algunas pacientes llegan a consulta tras múltiples cirugías sin indicación clara, lo que subraya la necesidad de que estas decisiones se tomen en el marco de comités de tumores y unidades especializadas. Este tipo de cirugías deben evaluarse siempre en centros con experiencia en oncología mamaria, donde se aborden desde un enfoque integral y ético.