La electroquimioterapia es una técnica oncológica mínimamente invasiva que combina la administración de fármacos quimioterápicos con impulsos eléctricos controlados para aumentar la eficacia del tratamiento en tumores de difícil abordaje quirúrgico o radioresistentes.
En el Instituto Viamed de Oncología Quirúrgica Avanzada (IVOQA), ofrecemos esta opción terapéutica como parte del abordaje integral de tumores localizados, especialmente en casos con lesiones múltiples, recidivantes o de difícil resección quirúrgica. Se trata de un procedimiento mínimamente invasivo que permite mejorar el control local de la enfermedad con un impacto funcional y estético reducido.
La electroquimioterapia es una técnica local que combina:

Fármacos quimioterápicos como la bleomicina o el cisplatino.

Impulsos eléctricos breves aplicados directamente en la zona tumoral.
Estos impulsos aumentan la permeabilidad de la membrana celular, permitiendo una mayor penetración del fármaco en el interior de las células tumorales, multiplicando su efecto citotóxico sin dañar significativamente los tejidos sanos.
La electroquimioterapia está indicada para metástasis cutáneas y subcutáneas:

Administración del fármaco, por vía intravenosa o intratumoral.

Tras unos minutos, se aplican impulsos eléctricos localizados mediante electrodos especiales.

El procedimiento se realiza generalmente bajo sedación o anestesia local, y tiene una duración aproximada de 30-60 minutos.

En la mayoría de los casos se trata como procedimiento ambulatorio o con ingreso de corta duración.





Los estudios clínicos muestran una respuesta local completa en más del 70% de los casos tratados, especialmente en tumores superficiales de piel o tejido subcutáneo.
En muchos pacientes, la electroquimioterapia permite el control tumoral duradero, incluso en situaciones donde no es posible operar o irradiar.
¿Quién puede beneficiarse de la electroquimioterapia?
Este tratamiento está especialmente indicado para pacientes que:

Presentan tumores cutáneos recurrentes o múltiples.

Tienen contraindicación para cirugía o radioterapia.

Desean una opción con menor impacto funcional y estético.

Buscan una alternativa segura y efectiva a tratamientos convencionales.
No. Se realiza bajo anestesia local o sedación y es bien tolerada.
En general, los resultados comienzan a observarse en las primeras semanas, con reducción del tamaño o desaparición de las lesiones tratadas en un plazo de 2 a 8 semanas, dependiendo de la respuesta individual.
Los más utilizados son la bleomicina y el cisplatino, seleccionados según el tipo de tumor, la vía de administración y las características del paciente.
Sí. Puede combinarse con cirugía, radioterapia, quimioterapia sistémica o inmunoterapia, según la estrategia terapéutica establecida por el comité multidisciplinar. No sustituye a tratamientos sistémicos cuando estos están indicados, pero sí mejora el control local.
Depende del caso. El equipo médico valorará si debe realizarse antes, durante o después de otros tratamientos en función del estado general del paciente y la evolución de la enfermedad.
En ocasiones al conseguir el control local hace posible una intervención quirúrgica posterior en lesiones de gran tamaño.
No siempre. En muchos casos tiene un objetivo paliativo o de control local, especialmente cuando no es posible una resección quirúrgica completa o han aparecido lesiones cutáneas recidivantes. En lesiones pequeñas y localizadas puede tener intención curativa.
No hay un número máximo establecido. La repetición del tratamiento puede valorarse si aparecen nuevas lesiones o si persiste enfermedad residual, siempre en función del balance riesgo/beneficio.
Depende del tamaño, tipo y número de lesiones. En la mayoría de los casos una sola sesión es suficiente.
Habitualmente son efectos leves, localmente puede haber enrojecimiento, inflamación o dolor leve. Raramente se presentan efectos sistémicos. Algunos efectos secundarios infrecuentes pueden ser derivados del uso de la bleomicina como irritación pulmonar transitoria, cambios en la coloración de la piel, trombosis, alteración de la función renal o hepática o reacciones alérgicas. Es infrecuente el neumotórax en el tratamiento de lesiones torácicas o pectorales.
La electroquimioterapia está indicada principalmente para lesiones cutáneas o subcutáneas accesibles, pero en algunos casos puede aplicarse en tumores más profundos, siempre que el acceso y la localización lo permitan.
En muchos casos, sí. IVOQA puede ofrecer la documentación necesaria para gestionar la autorización con su compañía aseguradora. Se recomienda consultar previamente con el centro y la aseguradora.