La crioablación es una técnica muy novedosa de tratamiento sin cirugía de lesiones de mama, que consigue la necrosis del tumor por frío extremo. Esta técnica tiene la ventaja frente a otras técnicas de tratamiento poco invasivas (Radiofrecuencia y Microondas) que no es dolorosa por lo que se realiza solo con anestesia local y guiada por ecografía, similar a una biopsia.
La principal indicación de la técnica es tratar sin cirugía el cáncer de mama de pacientes con edad avanzada y/o que por sus múltiples enfermedades no pueden someterse a una cirugía convencional.
Es sencillo, seguro y bien tolerado.

Es un procedimiento mínimamente invasivo, que requiere únicamente anestesia local, ya que el frío contribuye a la analgesia. En la mama se realiza de forma ambulatoria y la paciente puede recuperar su vida normal casi inmediatamente.

El procedimiento introduce una aguja con guía ecográfica a -120º/-140º grados, provocando destrucción celular gracias a los efectos del frío.

Es posible repetir el procedimiento en casos de recaída o ablación incompleta y no es necesario interrumpir tratamientos sistémicos como la quimioterapia o la radioterapia.