Lavado nasal en recien nacidos

El cuidado de la nariz de un recién nacido es fundamental para su bienestar, especialmente porque los bebés respiran principalmente por la nariz durante los primeros meses de vida. Un lavado nasal adecuado ayuda a mantener las vías respiratorias despejadas, facilitando su alimentación, sueño y comodidad. En este artículo, te explicamos cómo realizar un lavado nasal de forma segura, cuándo es necesario y qué materiales utilizar. 

 ¿Qué es un lavado nasal y por qué es importante? 

El lavado nasal es una técnica para limpiar las fosas nasales del bebé, eliminando mucosidades, polvo o irritantes acumulados. Es especialmente útil en recién nacidos porque: 

  • Favorece la respiración: Los recién nacidos no saben respirar por la boca, por lo que una nariz despejada es esencial. 
  • Facilita la alimentación: Un bebé con la nariz congestionada puede tener dificultades para succionar durante la lactancia o el biberón. 
  • Previene infecciones: Mantener la nariz limpia ayuda a reducir el riesgo de infecciones respiratorias y otitis. 

¿Cuándo se debe hacer un lavado nasal? 

No es necesario realizar lavados nasales de forma rutinaria, pero sí en las siguientes situaciones: 

  • Cuando el bebé tiene congestión nasal debido a resfriados o alergias. 
  • Antes de las tomas, si notas que le cuesta alimentarse porque tiene la nariz tapada. 
  • Si escuchas ruidos respiratorios, como silbidos o ronquidos, que indican obstrucción nasal. 
  • Después de exposiciones a polvo o ambientes secos, para evitar la acumulación de secreciones. 

 

Material necesario para un lavado nasal en recién nacidos 

  • Sueros fisiológicos o soluciones salinas: Puedes usar monodosis estériles o un spray nasal específico para bebés. 
  • Perilla o aspirador nasal: Opcional, y para un uso limitado puesto que lo ideal es utilizar sólo suero o solución preparada comercial de agua de mar. 
  • Gasas estériles o pañuelos suaves: Para limpiar la nariz tras el lavado. 

Es importante usar productos específicos para bebés y asegurarte de que sean estériles para evitar infecciones. 

¿Cómo hacer un lavado nasal paso a paso? 

Prepara el ambiente: 

  • Coloca al bebé en un lugar cómodo y seguro, como una superficie plana o sobre tus piernas. Lo ideal es los oídos queden siempre por encima de la nariz por lo que la posición ideal es con el niño sentado (sujeto en caso de bebés que no tienen sedestación adquirida). 
  •  Puedes usar una toalla enrollada para sostener su cabeza ligeramente inclinada hacia un lado. 

Aplica la solución salina: 

  • Introduce suavemente la boquilla del suero fisiológico o spray en una fosa nasal. Presiona para liberar el líquido mientras mantienes la cabeza del bebé girada hacia el lado contrario. Esto permitirá que la solución fluya y arrastre las mucosidades hacia fuera. 

Limpia las secreciones: 

  • Usa una gasa estéril o un pañuelo suave para limpiar la nariz y retirar el exceso de solución y mucosidades. 

Repite en el otro lado: 

  • Gira la cabeza del bebé hacia el lado opuesto y repite el procedimiento en la otra fosa nasal. 

Aspira si es necesario: 

  • Si el bebé sigue teniendo mucosidades espesas, puedes usar una perilla o aspirador nasal siguiendo las instrucciones del fabricante. 

 

Consejos para un lavado nasal seguro y efectivo 

  • Sé delicada: Introduce la boquilla del suero con suavidad y no ejerzas demasiada presión. 
  • Hazlo rápido: Los recién nacidos pueden incomodarse durante el lavado, pero suele ser un proceso breve. 
  • Evita el uso excesivo: No realices lavados nasales si no es necesario, ya que puedes irritar la mucosa nasal. 
  • Consulta a tu pediatra: Si notas secreciones verdosas persistentes, fiebre o dificultad para respirar, acude al médico. 

¿Es normal que el bebé llore durante el lavado nasal? 

Sí, es común que los bebés lloren o se muestren incómodos durante el lavado nasal, ya que es una sensación nueva para ellos. Sin embargo, no sienten dolor y, una vez finalizado, suelen calmarse rápidamente al notar que pueden respirar mejor. 

Beneficios del lavado nasal regular 

Realizar lavados nasales cuando sea necesario ayuda a: 

  • Prevenir complicaciones respiratorias como sinusitis o infecciones del oído medio. 
  • Mejorar el sueño y la alimentación del bebé. 
  • Mantener su bienestar general, especialmente en épocas de resfriados o alergias. 

El lavado nasal es una técnica sencilla pero muy efectiva para garantizar la comodidad y la salud respiratoria de tu recién nacido. Con los materiales adecuados, un poco de práctica y paciencia, podrás ayudar a tu bebé a respirar mejor y sentirse más tranquilo. Si tienes dudas o tu bebé muestra síntomas de enfermedad, no dudes en consultar con tu pediatra. 

Habla con nuestros especialistas en pediatría para obtener consejos sobre el lavado nasal y otros cuidados esenciales para recién nacidos. 

Compartir

También te puede interesar

Dr. Lorenzo Chacón

Fundador equipo Diagnóstico y ginecología prenatal

Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit. Ut elit tellus, luctus nec ullamcorper mattis, pulvinar dapibus leo.

¿Te acompañamos?

Llámanos

Escríbenos