La sequedad ocular, también conocida como ojo seco, es una molestia frecuente que puede afectar al confort visual y a la calidad de vida. Puede provocar sensación de arenilla, escozor, picor, enrojecimiento, visión borrosa o cansancio ocular, especialmente al leer, conducir, trabajar con pantallas o permanecer en ambientes secos.
Aunque muchas veces se percibe como una molestia leve, los ojos secos pueden tener diferentes causas y requerir un tratamiento específico. En algunos casos se deben a una menor producción de lágrima; en otros, a una evaporación excesiva o a una alteración de la película lagrimal que protege la superficie del ojo.
En este artículo te explicamos qué son los ojos secos, cuáles son los síntomas más habituales de la sequedad ocular, por qué aparece, qué tratamientos pueden ayudar y cuándo conviene consultar con un especialista.
Agradecemos la colaboración de la Dra. Mª Carmen Durán Giménez-Rico, especialista en Oftalmología del Hospital Viamed Santa Elena, por la revisión médica de este contenido y sus aportaciones.
Qué son los ojos secos o la sequedad ocular
Los ojos secos aparecen cuando la lágrima no lubrica correctamente la superficie ocular. Esto puede ocurrir porque el ojo no produce suficiente lágrima, porque la lágrima se evapora demasiado rápido o porque su composición no es adecuada para mantener el ojo protegido y húmedo.
La película lagrimal cumple funciones importantes: hidrata la superficie del ojo, ayuda a mantener una visión nítida, protege frente a partículas externas y contribuye al confort ocular. Cuando esta película se altera, pueden aparecer molestias que se intensifican en determinadas situaciones, como el uso prolongado de pantallas, los ambientes con aire acondicionado, el viento o el uso de lentes de contacto.
La sequedad ocular puede ser ocasional o persistente. Si los síntomas son frecuentes, interfieren con las actividades diarias o no mejoran con medidas básicas, es recomendable una valoración oftalmológica.
Síntomas de ojos secos
Los síntomas de ojos secos pueden variar de una persona a otra. Algunas personas notan molestias leves al final del día, mientras que otras presentan irritación persistente o visión borrosa que afecta a sus actividades habituales.
Los síntomas más frecuentes son:
- Sensación de arenilla o cuerpo extraño en el ojo.
- Escozor, ardor o picor.
- Ojos rojos o irritados.
- Visión borrosa que puede fluctuar.
- Sensibilidad a la luz.
- Cansancio ocular.
- Molestias al leer, conducir o usar pantallas.
- Intolerancia o incomodidad con las lentillas.
- Lagrimeo excesivo.
Aunque pueda parecer contradictorio, el lagrimeo también puede aparecer en personas con sequedad ocular. En algunos casos, el ojo responde a la irritación produciendo más lágrima, pero esa lágrima no siempre tiene la calidad suficiente para lubricar bien la superficie ocular.
Por qué se produce la sequedad ocular
La sequedad ocular puede tener múltiples causas. Identificar el origen es importante para orientar el tratamiento más adecuado, ya que no todos los casos de ojo seco se manejan de la misma manera.
Menor producción de lágrima
Algunas personas producen menos lágrima de la necesaria para mantener los ojos lubricados. Esto puede estar relacionado con la edad, determinados cambios hormonales, enfermedades autoinmunes o algunos tratamientos médicos.
Evaporación rápida de la lágrima
En otros casos, la lágrima se evapora demasiado rápido. Esto suele estar relacionado con alteraciones en la capa lipídica de la película lagrimal, que ayuda a evitar que la lágrima se evapore. Las glándulas de Meibomio, situadas en los párpados, tienen un papel importante en este proceso.
Alteraciones de los párpados o de las glándulas de Meibomio
La inflamación de los párpados, la blefaritis o la disfunción de las glándulas de Meibomio pueden favorecer la sequedad ocular. En estos casos, además de ojos secos, puede haber enrojecimiento del borde palpebral, sensación de pesadez, costras o molestias al despertar.
Uso prolongado de pantallas
Cuando usamos el ordenador, el móvil o la tablet durante mucho tiempo, solemos parpadear menos. Esto favorece que la lágrima se evapore y puede aumentar la sensación de sequedad, cansancio ocular o visión borrosa.
Ambientes secos o con corrientes de aire
El aire acondicionado, la calefacción, el viento, el humo o los ambientes secos pueden empeorar los síntomas de ojos secos. Muchas personas notan más molestias en oficinas, aviones, coches o espacios cerrados con climatización.
Uso de lentes de contacto
Las lentillas pueden aumentar la sensación de sequedad ocular, especialmente si se usan durante muchas horas, si no se adaptan bien o si ya existe una alteración de la película lagrimal.
Edad y cambios hormonales
La sequedad ocular es más frecuente con la edad. También puede relacionarse con cambios hormonales, especialmente en determinadas etapas de la vida, como la menopausia.
Algunos medicamentos
Determinados medicamentos pueden favorecer o empeorar la sequedad ocular. Entre ellos se incluyen algunos antihistamínicos, descongestionantes, antidepresivos, tratamientos para la tensión arterial u otros fármacos. Si se sospecha relación con un medicamento, no debe suspenderse sin consultar con el profesional sanitario correspondiente.
Enfermedades asociadas
Algunas enfermedades pueden asociarse a ojo seco, especialmente las enfermedades autoinmunes. También pueden influir alergias, problemas dermatológicos, alteraciones palpebrales o antecedentes de cirugía ocular.
Ojos secos por pantallas: una causa cada vez más frecuente
El uso prolongado de pantallas es una de las causas más habituales de molestias oculares en el día a día. Al mirar fijamente una pantalla, la frecuencia de parpadeo disminuye y la lágrima se distribuye peor sobre la superficie del ojo.
Esto puede provocar:
- Sensación de sequedad.
- Pesadez ocular.
- Escozor.
- Visión borrosa al final del día.
- Necesidad de cerrar los ojos o parpadear con fuerza.
- Molestias que empeoran durante la jornada laboral.
Para reducir estos síntomas, puede ayudar hacer pausas visuales, parpadear de forma consciente, ajustar la altura de la pantalla, evitar reflejos y mantener una distancia adecuada. Aun así, si las molestias son frecuentes, conviene consultar para descartar ojo seco u otros problemas visuales.
Sequedad ocular y lentillas: cuándo prestar atención
Las lentes de contacto pueden ser cómodas y seguras cuando están bien adaptadas, pero también pueden empeorar la sequedad ocular en algunas personas. Si la película lagrimal no es estable, la lentilla puede resultar más molesta y provocar irritación o intolerancia.
Conviene consultar si aparecen:
- Molestias al poco tiempo de ponerse las lentillas.
- Necesidad de retirarlas antes de lo habitual.
- Ojos rojos o irritados.
- Sensación de cuerpo extraño.
- Visión borrosa con las lentillas.
- Dolor, fotofobia o secreción.
En estos casos, es importante no forzar el uso de las lentes de contacto. El especialista puede valorar si existe ojo seco, si la adaptación es adecuada o si conviene modificar el tipo de lente, el horario de uso o el tratamiento ocular.
Cómo se diagnostica el ojo seco
El diagnóstico del ojo seco requiere una valoración oftalmológica. Aunque los síntomas pueden orientar, es importante explorar la superficie ocular y analizar qué tipo de sequedad existe.
Durante la consulta, el especialista puede valorar:
- Los síntomas y su duración.
- Los factores que empeoran las molestias.
- El uso de pantallas o lentillas.
- Antecedentes de enfermedades, alergias o cirugía ocular.
- Medicación habitual.
- Estado de los párpados y borde palpebral.
- Calidad y estabilidad de la película lagrimal.
- Cantidad de lágrima producida.
- Posibles lesiones o inflamación de la superficie ocular.
Según el caso, pueden realizarse pruebas específicas para medir la producción lagrimal, valorar la evaporación de la lágrima o detectar alteraciones en la superficie del ojo.
Tratamiento de los ojos secos
El tratamiento de los ojos secos depende de la causa, la intensidad de los síntomas y el estado de la superficie ocular. Por eso, no todas las personas necesitan el mismo tipo de tratamiento.
Lágrimas artificiales
Las lágrimas artificiales pueden ayudar a aliviar la sequedad ocular y mejorar el confort. Existen diferentes tipos, con distintas composiciones, texturas y duración del efecto. Algunas están indicadas para molestias leves y otras para sequedad más persistente.
En personas que necesitan usarlas con frecuencia, puede ser recomendable valorar fórmulas sin conservantes, siempre siguiendo el consejo del profesional sanitario.
Higiene palpebral y cuidado de los párpados
Cuando la sequedad ocular se relaciona con blefaritis o alteración de las glándulas de Meibomio, la higiene palpebral puede formar parte del tratamiento. Mantener los párpados limpios y cuidar el borde palpebral puede ayudar a mejorar la calidad de la lágrima.
Cambios ambientales y hábitos visuales
Algunas medidas pueden reducir la evaporación de la lágrima y aliviar los síntomas:
- Evitar corrientes directas de aire.
- Usar humidificador si el ambiente es muy seco.
- Hacer descansos durante el uso de pantallas.
- Parpadear de forma consciente.
- Proteger los ojos con gafas de sol en exteriores.
- Mantener una distancia adecuada frente a las pantallas.
Tratamientos médicos específicos
En casos persistentes, moderados o graves, el oftalmólogo puede indicar tratamientos específicos para controlar la inflamación, mejorar la calidad de la lágrima, tratar alteraciones palpebrales o proteger la superficie ocular.
El tratamiento debe adaptarse a la causa del ojo seco y a la evolución de los síntomas. Por eso, si las molestias no mejoran con medidas básicas, es recomendable consultar.
Qué puedes hacer en casa para aliviar la sequedad ocular
Además del tratamiento indicado por el especialista, algunos hábitos pueden ayudar a mejorar los síntomas de ojos secos:
- Descansar la vista durante el uso de pantallas.
- Parpadear con frecuencia.
- Evitar el aire directo de ventiladores, calefacción o aire acondicionado.
- Mantener una buena hidratación general.
- Proteger los ojos del viento y del sol.
- No dormir con lentillas salvo indicación expresa.
- No abusar de colirios sin recomendación profesional.
- Evitar el humo y ambientes irritantes.
- Consultar si las molestias persisten o empeoran.
Los colirios vasoconstrictores para 'quitar el rojo' no son una solución para la sequedad ocular y pueden no ser adecuados si se usan de forma repetida. Ante síntomas frecuentes, lo más seguro es identificar la causa.
Cuándo consultar al oftalmólogo por ojos secos
Es recomendable consultar con un especialista si la sequedad ocular es frecuente, persistente o afecta a la vida diaria.
Conviene pedir valoración si:
- Los síntomas no mejoran con medidas básicas.
- Necesitas lágrimas artificiales de forma muy frecuente.
- Hay visión borrosa.
- El ojo está rojo de forma persistente.
- Aparece dolor ocular.
- Hay sensibilidad importante a la luz.
- Las molestias interfieren con el trabajo, la lectura, la conducción o el uso de pantallas.
- Hay intolerancia a las lentillas.
- Existe sensación constante de cuerpo extraño.
- Hay antecedentes de cirugía ocular.
- Tienes enfermedades autoinmunes o tratamientos que pueden afectar al ojo.
Consultar permite confirmar si se trata de ojo seco, valorar su gravedad y descartar otras causas de irritación ocular.
Señales de alarma: cuándo acudir con urgencia
Los ojos secos suelen causar molestias, pero algunos síntomas pueden indicar un problema ocular que requiere atención rápida.
Solicita valoración urgente si aparece:
- Dolor ocular intenso.
- Pérdida de visión.
- Visión borrosa importante o repentina.
- Ojo muy rojo.
- Sensibilidad intensa a la luz.
- Secreción abundante.
- Traumatismo ocular.
- Sensación de cuerpo extraño tras un golpe, roce o entrada de una partícula.
- Imposibilidad de abrir el ojo con normalidad.
Estos síntomas no deben atribuirse sin más a la sequedad ocular. Pueden requerir exploración oftalmológica para descartar lesiones en la córnea, infecciones u otros problemas.
Cómo prevenir la sequedad ocular
No siempre es posible prevenir los ojos secos, pero sí se pueden reducir factores que empeoran los síntomas.
Algunas recomendaciones útiles son:
- Hacer pausas visuales durante el uso de pantallas.
- Parpadear de forma consciente.
- Evitar ambientes muy secos.
- No exponerse directamente al aire acondicionado o calefacción.
- Proteger los ojos del viento y del sol.
- Revisar el uso de lentillas si causan molestias.
- Mantener una higiene palpebral adecuada si está indicada.
- Evitar el humo y otros irritantes.
- Acudir a revisiones oftalmológicas si los síntomas se repiten.
En personas con ojo seco crónico, la prevención forma parte del tratamiento y debe adaptarse a cada caso.
Atención médica en Viamed Salud
La sequedad ocular puede parecer una molestia menor, pero cuando los síntomas son persistentes puede afectar al bienestar visual y a actividades cotidianas como leer, trabajar con pantallas, conducir o usar lentillas.
En Viamed Salud contamos con especialistas en Oftalmología preparados para valorar síntomas de ojos secos, sequedad ocular persistente, visión borrosa, irritación o molestias asociadas al uso de pantallas o lentes de contacto.
Un diagnóstico adecuado permite identificar la causa del ojo seco y orientar el tratamiento más indicado en cada caso.
Preguntas frecuentes (FAQ) sobre ojos secos y sequedad ocular
Este contenido tiene carácter informativo y no sustituye la valoración de un profesional sanitario. Si presentas dolor ocular, pérdida de visión, enrojecimiento intenso, sensibilidad marcada a la luz o síntomas persistentes, consulta con un especialista.
Referencias consultadas
- National Eye Institute (NIH). 'Dry Eye'
- American Academy of Ophthalmology. 'What Is Dry Eye? Symptoms, Causes and Treatment'
- NHS. 'Dry eyes'
- Mayo Clinic. 'Dry eyes – Symptoms and causes'
- Mayo Clinic. 'Dry eyes – Diagnosis and treatment'
- Cleveland Clinic. 'Dry Eyes: Types, Symptoms, Causes & Treatment'





















