Viajar implica cambiar de entorno, de rutinas y, muchas veces, también de alimentación. En ese contexto, uno de los problemas de salud más frecuentes es la diarrea del viajero, un trastorno digestivo que puede aparecer durante el viaje o en los días posteriores al regreso.
En la mayoría de los casos, se trata de un cuadro leve y autolimitado. Sin embargo, no siempre debe considerarse algo normal. Cuando la diarrea es intensa, se prolonga durante varios días, aparece acompañada de fiebre, sangre en las heces, vómitos persistentes o signos de deshidratación, es importante consultar con un profesional sanitario.
Saber identificar cuándo una diarrea del viajero entra dentro de lo esperable y cuándo puede indicar un problema que requiere valoración médica ayuda a actuar a tiempo y evitar complicaciones.
Agradecemos la colaboración del Dr. Alejandro Viejo Almanzor, especialista en Aparato Digestivo del Hospital Viamed Bahía de Cádiz, por la revisión médica de este contenido y sus aportaciones
¿Qué es la diarrea del viajero?
La diarrea del viajero es un trastorno digestivo que suele aparecer durante un viaje o poco después de volver. Se relaciona principalmente con el consumo de agua o alimentos contaminados por bacterias, virus o parásitos, aunque también pueden influir los cambios en la alimentación, los horarios, el clima o la higiene alimentaria del destino.
Habitualmente se manifiesta con un aumento de la frecuencia de las deposiciones, heces blandas o líquidas, dolor abdominal, retortijones, náuseas o malestar general. En algunos casos también puede aparecer fiebre o vómitos.
Aunque muchas personas lo asocian únicamente a viajes internacionales o destinos lejanos, puede producirse en cualquier desplazamiento si se consumen alimentos en mal estado, agua no segura o productos manipulados sin las condiciones adecuadas.
¿Por qué aparece durante los viajes?
La diarrea del viajero aparece cuando el aparato digestivo entra en contacto con microorganismos que pueden estar presentes en alimentos, bebidas, superficies o manos contaminadas. Durante un viaje, es más fácil exponerse a situaciones de riesgo, especialmente cuando se come fuera de casa con frecuencia o no se conoce bien el origen de los alimentos.
Entre los factores que pueden favorecerla se encuentran:
- Consumo de agua no embotellada o no tratada.
- Hielo elaborado con agua no segura.
- Frutas o verduras lavadas con agua contaminada.
- Alimentos crudos, poco cocinados o mal conservados.
- Salsas, lácteos, mariscos o preparaciones expuestas al calor.
- Comida callejera o buffets donde los alimentos permanecen mucho tiempo a temperatura ambiente.
- Falta de higiene de manos antes de comer o después de ir al baño.
No siempre es posible identificar el alimento concreto que ha causado el cuadro, por lo que la prevención y la vigilancia de los síntomas son fundamentales.
Síntomas habituales de la diarrea del viajero
Los síntomas pueden variar según la causa y el estado general de cada persona. En los cuadros leves, lo más frecuente es que aparezcan deposiciones blandas o líquidas durante unos días, acompañadas de molestias abdominales moderadas.
Los síntomas más habituales son:
- Diarrea líquida o aumento de la frecuencia de las deposiciones.
- Retortijones o dolor abdominal.
- Náuseas.
- Vómitos.
- Pérdida de apetito.
- Sensación de debilidad o malestar general.
- Fiebre leve en algunos casos.
La diarrea del viajero puede comenzar de forma repentina y afectar al ritmo del viaje, pero si los síntomas son leves, se toleran líquidos y hay una mejoría progresiva, suele poder manejarse con medidas generales de hidratación y reposo.
¿Cuándo puede considerarse un cuadro leve?
Una diarrea del viajero puede considerarse leve cuando los síntomas son moderados, no hay fiebre alta, no aparece sangre en las heces, la persona puede beber líquidos y el estado general se mantiene estable.
También es una buena señal que la diarrea mejore de forma progresiva en pocos días, sin dolor abdominal intenso ni vómitos persistentes. En estos casos, la prioridad es evitar la deshidratación y mantener una alimentación suave según la tolerancia.
Aun así, si existen dudas, si la persona tiene enfermedades previas o si el viaje ha sido a una zona con mayor riesgo sanitario, conviene pedir consejo médico.
Cuándo la diarrea del viajero no es normal
No todas las diarreas durante o después de un viaje deben tratarse como un cuadro pasajero. Hay síntomas que pueden indicar una infección más importante, deshidratación o una causa que requiere diagnóstico y tratamiento específico.
Conviene consultar con un profesional sanitario si aparece alguno de estos signos:
- Diarrea muy intensa o muy frecuente.
- Diarrea que no mejora tras varios días.
- Sangre o moco en las heces.
- Fiebre alta.
- Vómitos repetidos que impiden retener líquidos.
- Dolor abdominal fuerte o que empeora.
- Mareo, debilidad marcada o sensación de desvanecimiento.
- Boca seca, sed intensa u orina escasa.
- Empeoramiento del estado general.
- Diarrea persistente tras regresar del viaje.
- Síntomas prolongados durante >2 semanas.
Este último punto es especialmente importante. Cuando la diarrea se mantiene en el tiempo, habitualmente más de 14 días, puede estar relacionada con infecciones parasitarias u otras causas digestivas que requieren estudio médico.
Diarrea después de volver de un viaje: cuándo prestar atención
La diarrea del viajero no siempre aparece durante las vacaciones. En ocasiones, los síntomas comienzan al volver a casa, lo que puede hacer que se reste importancia al cuadro o que no se relacione con el viaje.
Sin embargo, una diarrea que aparece tras regresar también puede deberse a una infección adquirida durante el desplazamiento. Esto es especialmente relevante si el viaje ha sido a un destino con condiciones higiénico-sanitarias diferentes, si se han consumido alimentos crudos o agua no segura, o si varias personas que viajaron juntas presentan síntomas similares.
Si la diarrea es leve y mejora en pocos días, puede no requerir más que medidas generales. Pero si es intensa, persiste más de 2 semanas, se acompaña de fiebre, sangre en las heces, vómitos o signos de deshidratación, es recomendable consultar. En algunos casos, el equipo médico puede indicar análisis de heces u otras pruebas para identificar la causa.
Síntomas: Riesgo de deshidratación
Uno de los principales riesgos de la diarrea del viajero es la deshidratación. Esta puede aparecer cuando se pierden más líquidos y sales de los que se consiguen reponer, especialmente si hay diarrea abundante o vómitos.
Los signos de deshidratación pueden incluir:
- Sed intensa.
- Boca seca.
- Orina escasa o muy oscura.
- Mareo o sensación de debilidad.
- Fatiga intensa.
- Calambres musculares.
- Somnolencia o confusión en casos más graves.
La deshidratación puede afectar con mayor rapidez a niños, personas mayores, embarazadas, pacientes con enfermedades crónicas o personas con defensas bajas. En estos grupos, es recomendable consultar antes, incluso si los síntomas parecen inicialmente moderados.
Qué hacer si tienes diarrea del viajero
Si aparecen síntomas compatibles con diarrea del viajero, lo más importante es mantener una buena hidratación. Beber agua segura en pequeñas cantidades y de forma frecuente ayuda a compensar la pérdida de líquidos.
También son muy útiles las soluciones de rehidratación oral, especialmente si hay muchas deposiciones o riesgo de deshidratación. Estas soluciones ayudan a reponer agua y sales minerales de forma adecuada.
Se debe evitar la toma de bebidas isotónicas/deportivas, así como los refrescos.
Durante el cuadro, conviene:
- Beber líquidos con frecuencia, de preferencia soluciones de rehidratación oral, evitando bebidas isotónicas y refrescos.
- Evitar el consumo de alcohol.
- Comer de forma ligera si se tolera.
- Evitar comidas grasas, muy condimentadas o copiosas.
- Descansar.
- Extremar la higiene de manos.
- No compartir toallas, vasos o cubiertos si hay sospecha de infección.
Es importante no tomar antibióticos por cuenta propia. No todas las diarreas del viajero requieren antibiótico y su uso inadecuado puede ser contraproducente. También conviene consultar antes de tomar antidiarreicos si hay fiebre, sangre en las heces o dolor abdominal importante, ya que podrían estar contraindicados en algunas situaciones.
Cuándo consultar al médico
Es recomendable consultar con un profesional sanitario si la diarrea no mejora, si aparece después de un viaje y persiste, o si se acompaña de síntomas que pueden indicar una infección más importante.
Debes pedir valoración médica si tienes:
- Diarrea intensa.
- Diarrea de más de varios días de evolución.
- Fiebre alta.
- Sangre en las heces.
- Vómitos continuos.
- Signos de deshidratación.
- Dolor abdominal fuerte.
- Debilidad marcada.
- Síntomas después de volver de un viaje que no mejoran.
- Enfermedades previas o sistema inmunitario debilitado.
En estos casos, una valoración médica permite determinar si se trata de un cuadro leve, si es necesario realizar pruebas o si hace falta un tratamiento específico.
Diarrea del viajero en niños, personas mayores y pacientes vulnerables
La diarrea del viajero requiere especial atención en niños pequeños, personas mayores, embarazadas, pacientes inmunodeprimidos o personas con enfermedades crónicas. En estos grupos, la pérdida de líquidos puede provocar deshidratación con más rapidez y los síntomas pueden tener mayor impacto en el estado general.
En bebés y niños, hay que vigilar especialmente el rechazo de líquidos, el decaimiento, la ausencia de lágrimas al llorar, la disminución de pañales mojados, la somnolencia o la irritabilidad. En personas mayores, la debilidad, el mareo, la confusión o la disminución de la orina también pueden ser señales de alarma.
Ante cualquiera de estos signos, es recomendable consultar cuanto antes.
Cómo prevenir la diarrea del viajero
Aunque no siempre se puede evitar, hay medidas que ayudan a reducir el riesgo de sufrir diarrea del viajero, especialmente en destinos donde no se conoce la seguridad del agua o la manipulación de los alimentos.
Algunas recomendaciones útiles son:
- Beber agua embotellada o tratada.
- Evitar el hielo si no se conoce su origen.
- Consumir alimentos bien cocinados y servidos calientes.
- Evitar carnes, pescados o mariscos crudos o poco hechos.
- Lavar o pelar frutas y verduras con agua segura.
- Evitar alimentos expuestos al calor durante mucho tiempo.
- Lavarse las manos con frecuencia.
- Usar gel hidroalcohólico cuando no haya agua y jabón.
- Tener precaución con buffets, salsas, lácteos y comida callejera.
Durante el viaje, una regla sencilla es priorizar alimentos recién cocinados, bebidas seguras y una higiene de manos constante.
Atención médica en Viamed Salud
La diarrea del viajero suele ser un cuadro leve, pero puede requerir valoración médica si los síntomas son intensos, persistentes o aparecen señales de alarma.
En Viamed Salud contamos con equipos médicos preparados para valorar síntomas digestivos durante o después de un viaje, detectar signos de deshidratación, orientar el diagnóstico y recomendar el tratamiento más adecuado en cada caso.
Si tienes diarrea intensa, fiebre, vómitos, sangre en las heces, dolor abdominal importante o síntomas que no mejoran tras un viaje, consulta con un profesional sanitario.
Preguntas frecuentes (FAQ) sobre la diarrea del viajero
Este contenido tiene carácter informativo y no sustituye la valoración de un profesional sanitario. Si presentas síntomas intensos, persistentes o signos de alarma, consulta con un equipo médico para recibir un diagnóstico adecuado y el tratamiento más indicado en tu caso.
Referencias consultadas
- Centers for Disease Control and Prevention (CDC). 'Travelers' Diarrhea. Yellow Book'
- Centers for Disease Control and Prevention (CDC). 'Travelers' Diarrhea. Travelers' Health'
- Mayo Clinic. 'Traveler's diarrhea – Symptoms and causes'
- Mayo Clinic. 'Traveler's diarrhea – Diagnosis and treatment'
- NHS Inform. 'Diarrhoea in adults'
- Organización Mundial de la Salud (OMS). 'Diarrhoeal disease'





















