El procedimiento permite tratar lesiones articulares complejas mediante tejido de donante conservado en fresco, preservando la viabilidad celular y las propiedades biológicas y biomecánicas del cartílago.
El Dr. Jorge Amestoy ha realizado por primera vez en el Hospital Viamed Los Manzanos un trasplante osteocondral con tejido fresco. Esta técnica consiste en sustituir una zona dañada de la articulación por un fragmento de hueso y cartílago sano procedente de un donante, conservado en fresco hasta el momento de su implantación.
“Que se trate de tejido fresco es especialmente importante porque permite conservar mejor las propiedades biológicas y biomecánicas nativas del cartílago”, explica el Dr. Amestoy. “A diferencia de lo que ocurre con los tejidos criopreservados o congelados, la conservación en fresco permite mantener una mayor viabilidad de los condrocitos, las células responsables de mantener el tejido cartilaginoso. Esto preserva mejor la calidad biológica y funcional del cartílago trasplantado y puede contribuir a una mayor supervivencia del injerto a largo plazo”, añade el especialista.
En este caso concreto, la paciente presentaba una alteración del eje de la extremidad asociada a una lesión importante del cartílago y del menisco de la rodilla. El objetivo del tratamiento era preservar su propia articulación y evitar o retrasar la necesidad de implantar una prótesis de rodilla.
El tratamiento se llevó a cabo en una única intervención quirúrgica, combinando dos procedimientos complementarios. En primer lugar, se realizó una osteotomía a nivel de la tibia para corregir la alineación de la extremidad y descargar la zona dañada de la articulación. A continuación, durante la misma intervención, se realizó el trasplante osteocondral en fresco, implantando un fragmento de hueso y cartílago sano procedente del donante en la zona lesionada, con el objetivo de restaurar la superficie articular.
Un proceso complejo y altamente especializado
El tejido trasplantado procede de un donante y es sometido a estrictos controles y estudios antes de poder ser utilizado, incluyendo el correspondiente cribado serológico y los procedimientos establecidos para garantizar su seguridad y adecuación para el receptor.
“Una diferencia importante respecto a otros trasplantes, como el renal o el cardíaco, es que estos pacientes no necesitan tratamiento inmunosupresor”, señala el Dr. Amestoy. “El hueso y el cartílago trasplantados no se comportan inmunológicamente como un órgano sólido. En el cartílago, además, los condrocitos se encuentran protegidos dentro de una matriz extracelular y presentan una menor exposición al sistema inmunitario del receptor”, explica.
Desde el punto de vista logístico, se trata también de un procedimiento especialmente exigente. Una vez identificado un donante adecuado, obtenido el tejido y completados los controles necesarios, existe un periodo limitado para realizar el trasplante manteniendo unas condiciones óptimas de conservación y viabilidad celular. Esto requiere una estrecha coordinación entre el banco de tejidos y el equipo quirúrgico, además de profesionales con experiencia en cirugía de preservación articular.
No todos los pacientes con lesiones del cartílago pueden beneficiarse de un trasplante osteocondral. Su indicación requiere una evaluación individualizada en la que se tienen en cuenta múltiples factores.
Este tipo de procedimientos cobra especial relevancia en pacientes jóvenes y activos con lesiones articulares complejas, en los que preservar la rodilla nativa y retrasar o evitar una prótesis constituye uno de los principales objetivos del tratamiento.
Con esta primera intervención, el Hospital Viamed Los Manzanos refuerza su apuesta por la cirugía de preservación articular y por la incorporación de técnicas avanzadas de alta especialización para el tratamiento de pacientes con patologías complejas de la rodilla.





















