Unidad Toxina Botulínica-Neurología
En el Hospital Universitario Viamed Santa Elena, la Unidad de Toxina Botulínica
en Neurología aplica esta terapia para el tratamiento de múltiples trastornos neurológicos. Utilizada de forma especializada, la toxina botulínica permite aliviar síntomas como espasticidad, distonías, temblores o migraña crónica, mejorando así la funcionalidad y calidad de vida de los pacientes.
El tratamiento es guiado por técnicas como la ecografía o la electromiografía, lo que garantiza una administración precisa y segura. Nuestro enfoque multidisciplinar asegura una atención integral en colaboración con especialistas en rehabilitación, fisioterapia y neuropsicología.
Patologías
Esta unidad está especializada en el tratamiento de distintas enfermedades neurológicas que afectan el control muscular y la sensibilidad. Las más frecuentes son:
Migraña crónica: Cuando no responde a otros tratamientos, la toxina botulínica reduce la frecuencia e intensidad de los episodios.
Espasticidad muscular: Rigidez causada por enfermedades como esclerosis múltiple, parálisis cerebral o ictus. La toxina mejora la movilidad y reduce el dolor.
Distonías focales y generalizadas: Contracciones musculares involuntarias que afectan cuello, párpados o extremidades. El tratamiento permite mejorar el control motor.
Temblores y espasmos musculares: En trastornos como el temblor esencial, el tratamiento reduce el movimiento involuntario y mejora la función diaria.
Bruxismo de origen neurológico: Apretamiento involuntario de la mandíbula con dolor mandibular y cefaleas. La toxina ayuda a relajar la musculatura implicada.
Servicios
La Unidad de Toxina Botulínica del Hospital Santa Elena ofrece un abordaje preciso y personalizado para cada indicación clínica.
Consulta especializada neurológica: Valoración integral por parte de un neurólogo para confirmar la indicación y personalizar la dosis y localización del tratamiento.
Aplicación guiada por ecografía y electromiografía: Técnicas que aseguran una administración segura y eficaz, localizando con precisión el músculo afectado.
Seguimiento y reevaluación periódica: Control clínico tras cada aplicación para valorar la respuesta y ajustar el tratamiento si es necesario.
Enfoque multidisciplinar: Colaboración con fisioterapeutas, rehabilitadores y neuropsicólogos para maximizar los beneficios funcionales del tratamiento.
Terapias complementarias: Fisioterapia, relajación y apoyo psicológico como complemento terapéutico en los casos indicados.
Asesoramiento al paciente y su entorno: Educación sobre el procedimiento, sus efectos esperados y la evolución del tratamiento en el tiempo.
Especialistas
Dra García-Ramos García, Rocío
NEUROLOGÍA UNIDAD DE ENFERMEDADES NEURODEGENERATIVAS