· 26 de agosto de 2022Categorías: Oftalmologia

Que son los dacriolitos y qué los causa

Se trata de cálculos situados habitualmente en el interior del conducto lacrimal que suelen producirse por una infección.

El ojo funciona en su parte externa de forma similar al limpiaparabrisas de un coche. Necesita de manera permanente estar humedecido de forma que los párpados puedan desempeñar la función de la limpieza.

La lágrima que humedece el ojo se genera en la zona más próxima al párpado y se recoge por el aparato lacrimal (los canículos). El hecho de padecer dacriolitos implica la obstrucción del conducto nasolacrimal que puede provocar episodios de epífora o lagrimeo continuo en el ojo afectado.

Causas de los Dacriolitos

En cuanto a las causas de los dacriolitos, estas se pueden determinar en relación a su composición, ya que son variadas. Por un lado, pueden deberse a elementos como el titanio por el uso de cosméticos. Esto sucede en mayor medida en mujeres.

Otro de los elementos que puede componer al dacriolito es el hierro derivado del uso de cremas faciales. Aunque también puede derivarse del trabajo en empresas siderometalúrgicas, una situación más frecuente en los hombres.

Otra de las posibles causas es la toma de ciertos medicamentos como epinefrina o el uso de pestañas que provocan la formación de estos sedimentos.

Si se produce un proceso inflamatorio de tipo crónico con descamación del epitelio del saco o del conducto lacrimal, el producto de la misma va a constituir el núcleo a partir del cual se depositan otros componentes como sales cálcicas, (urea, aminoácidos, metales).

Si la concreción contiene aminoácidos estos tendrán un comportamiento hidrofóbico. Una infección por hongos, como la Cándida o la Actinomices israelí, unido a la proliferación de bacterias puede agravar este proceso. Como resultado, el dacriolito puede impactar de manera aguda en el conducto nasolagrimal provocando un síndrome de dacriocístico de retención agudo.

En ese caso se producen episodios de epífora repetitivos junto con la inflamación de tipo no infeccioso. Sin embargo, es severo y bastante doloroso. En caso de hallarse en fase sintomática la irrigación de las vías suele ser impermeable a diferencia de en la fase asintomática.

En algunos casos puede producirse el paso espontáneo del dacriolito remitiendo los síntomas por sí mismos. De lo contrario, se ha de resolver mediante intervención médica.

Tratamiento de los Dacriolitos

Será diferente según la fase en la que se encuentre el proceso. En fases iniciales se realizan lavados canaliculares que incorporan antibióticos. Este tratamiento puede llevarse a cabo en la consulta oftalmológica.

En el caso de que la obstrucción no responda se ha de abordar con cirugía abriendo el canalículo lagrimal. Esto se acomete mediante curetaje extrayendo todos los dacriolitos que estén alojados en él. La intervención se realiza mediante anestesia local.

En la actualidad, ha ido popularizándose el uso del láser para llevar a cabo este tipo de intervenciones. Su principal ventaja es que no requiere puntos de sutura y hace que la operación se ejecute de forma más rápida. Sin embargo, a largo plazo se siguen obteniendo mejores resultados con la cirugía tradicional. Lo más habitual es que se inserte una sonda de silicona que se retirará unas semanas o meses más tarde.

Tras la intervención se prescriben antibióticos en colirio o en pomada, además de colirios o geles lubricantes que mejoran el confort y minimizan las molestias.

Síntomas de los dacriolitos

Estos tienen que ver con la obstrucción que producen en el canículo lagrimal y se pueden enumerar en:

  • Un exceso de lagrimeo o epífora.
  • Un enrojecimiento del área blanca del ojo.
  • Conjuntivitis aguda, tanto infecciosa como inflamatoria.
  • Hinchazón y dolor en la zona interior del ojo.
  • Pueden evidenciarse costras en los párpados.
  • Se produce gran mucosidad, también pus en los párpados y/o en la superficie del ojo afectado.
  • Puede producirse visión borrosa.

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