Hoy conocemos a Mapi Herrero, Dietista-Nutricionista de Viamed Santiago

17 Octubre, 2019

Mapi Herrero, ejerce como Dietista-Nutricionista en Viamed Santiago en el equipo de Dr. Pedro Pablo Ortiz Remacha, se define como una persona sencilla y profesional, le gustan los retos y el trabajo en equipo bien hecho. En su vida personal Mapi se considera una persona sociable, optimista, alegre, comprometida pero también algo testaruda, y aunque no sea un título, es una orgullosa mamá desde hace tres años.

Esta Dietista-Nutricionista lleva ejerciendo su profesión desde hace más de 12 años en diferentes ámbitos, lo que le ha ayudado a obtener una visión más global de esta área. Mapi se unió a las consultas del grupo Viamed hace 5 años y desde entonces su objetivo profesional ha sido “formar” a los pacientes para que sean capaces de gestionar su alimentación, y de esta manera conseguir un estado óptimo de salud. “A mis pacientes no les planteo las visitas como una simple consulta, si no como una serie de «mini clases» de nutrición, les enseño cómo entender su patología y cómo la alimentación influye en la misma, así serán capaces de cambiar sus hábitos para mejorar su salud”, explica. Su labor en el hospital Viamed Santiago se encuentra cada vez más centrada en la familia, desde el embarazo pasando por la lactancia y la alimentación en el núcleo familiar.

Mapi ha comprobado que, si acompaña e informa a las mamás en sus dificultades durante la lactancia y durante el periodo de alimentación complementaria, es mucho más probable que toda la familia se una a seguir esos hábitos alimenticios saludables. “Los niños son el futuro, y nuestra responsabilidad es ofrecerles el entorno más saludable posible”, concluye.

Dentro de la nutrición y la dietética existen partes tanto satisfactorias como complicadas. Sin dudarlo lo mejor de su trabajo es ver la evolución de los pacientes, además de la buena relación que se va forjando en las consultas. Por otro lado, la mayor dificultad la encuentra en trabajar con patologías complejas, las cuales , en ocasiones, tienen un mal pronóstico. “El trato con las personas implica poner mucho corazón en lo que haces y a veces ese desgaste de energía pasa factura” añade Herrero.

Tras doce años en la profesión, Mapi ha ayudado a muchos pacientes en su vida y todos ellos le han dejado huella, tanto por la fantástica evolución que algunos han tenido como por la entereza y fuerza que otros le han demostrado. Pero los que más le marcan son las familias y trabajar con los más pequeños, “Algunos de ellos me han enseñado más sobre la vida que muchos adultos” explica. Además, acompañar a las mamás también es muy especial en su profesión; cómo en el primer momento las ve dudar, tener miedo y finalmente cómo eso se va transformando en fuerza, seguridad y cariño. Es por esto por lo que Mapi no sabría quedarse solamente con una situación que le haya marcado, ya que todos los días tienen algo de especial para ella, y todos los pacientes le aportan algo diferente.