Hoy conocemos a Elena Garcia Gil, supervisora de Medicina Interna de Viamed San José

11 Abril, 2019

Elena García, supervisora de medicina interna del hospital Viamed San José, se considera una persona trabajadora, responsable y muy exigente consigo misma.  El orden es su vida profesional una prioridad para ella, y teniendo en cuenta el puesto que desempeña, es una cualidad muy positiva. También trata de generar buen ambiente en su equipo, una fórmula infalible para conseguir resultados óptimos.

Elena estudio enfermería y tras acabar la carrera en 2015, se incorporó en Viamed San José. Tras dos años como enfermera de planta y una evolución notable, en junio de 2017 le propusieron el puesto de supervisora de la unidad.  “Tener la oportunidad de trabajar al terminar una carrera profesional, es una gran ventaja que me ofreció este hospital. Además, el ámbito de la medicina interna es muy amplio y permite aumentar conocimientos día a día” explica.

Esta murciana es una mujer con constante hambre de conocimiento, es consciente de la necesidad de estar continuamente actualizándose en un sector donde los avances tecnológicos van muy rápidos. “Con el tiempo voy ampliando mis objetivos en el terreno profesional.  Tras finalizar mi carrera como enfermera, me propuse continuar mi formación y en la actualidad sigo formándome en otro grado (terapia ocupacional). Son especialidades complementarias y mi objetivo es poder compaginarlas en un futuro” añade.

La enfermería es una pasión para Elena, de todos los momentos de satisfacción que le proporciona su trabajo destaca los agradecimientos de los pacientes cuando su trabajo se ha realizado de forma adecuada y la buena relación con sus compañeros. Mientras que el lado que menos le gusta es cuando debe enfrentarse a las familias con situaciones difíciles y los resultados no son los deseados.

Durante estos 4 años que lleva formando parte de familia Viamed, cuenta con muchos recuerdos de pacientes, pero tiene un caso que le marco de forma especial. “Recuerdo a una familia que a dos días de marcharse tras recibir el alta, regresaron para regalarnos un ramo de flores con una tarjeta para todos los trabajadores de la unidad en agradecimiento por el trato recibido, estas son las cosas por las que mi trabajo no tiene precio” concluye.