Meningitis: alerta ante sus señales

alerta sintomas y prevención de meningitis

7 Agosto, 2019

Según la OMS, es una enfermedad mortal en el 50% de los casos no tratados. Asimismo, su letalidad en casos tratados se sitúa en torno al 10% en lactantes y menores, y hasta el 25% en adolescentes y adultos, con datos de la Asociación Española de Pediatría (AEP).

La doctora Ioana Dinculescu, Pediatra del equipo de Urgencias Pediátricas del hospital Viamed Los Manzanos nos da las claves para conocer más sobre esta temida enfermedad. Y es que, además del porcentaje de mortalidad, entre el 10 y el 30% de los afectados que la superan desarrollan secuelas.

¿Qué es la meningitis?
Es la inflamación, de causa principalmente infecciosa, de las meninges, que son tres membranas que rodean el cerebro y la medula espinal, y las protegen contra agresiones mecánicas y químicas. Entre la membrana pegada al cerebro y la intermedia circula el líquido cefalorraquídeo (LCR). Cuando las meninges y el LCR son atacados por células (bacterias o virus) o sustancias químicas, se produce inflamación y se pierde la función de barrera de las meninges, propiciando la entrada en el cerebro de
agua y células inflamatorias que producen edema cerebral, hipertensión intracraneal y falta de oxigenación, lo que lleva a la muerte de las neuronas.

¿Cuántos tipos de meningitis existen?
Hay dos tipos: la meningitis purulenta (producida sobre todo por bacterias, como el meningococo, el neumococo y el Haemophilus influenzae) y la meningitis no purulenta o aséptica (producida especialmente por virus). La meningitis purulenta es de extrema gravedad, puede producir daño cerebral y muerte, y por esto constituye una emergencia médica. A su vez, la meningitis no purulenta es de evolución benigna, aunque siempre se comprueba mediante análisis que no contiene bacterias u otros microorganismos peligrosos.

¿Cuáles son los principales síntomas de esta enfermedad?
Los de la meningitis purulenta son una combinación de fiebre alta, dolor de cabeza, vómitos, foto- y fonofobia, dolor
de espada y cuello, cambios del estado de conciencia, como irritabilidad o letargo, hasta síntomas neurológicos graves, convulsiones y coma. En recién nacidos y lactantes pequeños, los síntomas pueden ser muy sutiles o ausentes: sólo fiebre, rechazo de la alimentación, irritabilidad al moverlo o somnolencia. En los casos de meningitis vírica los síntomas son más leves.

¿Y las vías de contagio y propagación más habituales?
Se transmite a través de las secreciones respiratorias y la saliva. Se facilita por contacto estrecho o prolongado: al menos 5 horas en un recinto cerrado, aunque la transmisión no es tan fácil como la de la gripe, por ejemplo. Recordar también el contacto con las heces del enfermo, la transmisión del principal virus que causa la meningitis aséptica (enterovirus) y las picaduras de mosquito o garrapata, vectores de los arbovirus, infrecuentes en nuestro medio.

¿Quién es más susceptible a padecerla?
Los niños menores de 5 años, especialmente por tener un sistema inmunitario menos desarrollado y por las actitudes propias de los niños pequeños, que favorecen el contagio (intercambio de chupetes, juguetes y utensilios); así como los adolescentes jóvenes. La asistencia en colectividades (guarderías, centros de estudio, etc.) es un factor en todos los grupos de edad. De hecho, ninguna persona tiene riesgo cero, pero en general son susceptibles las personas que padecen enfermedades que afectan la inmunidad.

¿Cómo es la evolución de la enfermedad y por qué es tan agresiva?
La meningitis causa secuelas neurológicas como la pérdida de audición, hidrocefalia, discapacidad intelectual, ceguera o trastornos de movimiento. La meningitis bacteriana tiene un curso severo, con mortalidad de 9% en el caso de la neumocócica y de un 4% en la meningocócica. En los sobrevivientes, la incidencia de discapacidad intelectual, trastornos de movimiento y epilepsia es de 4%; y la pérdida de audición es el 10%. Es una enfermedad tan agresiva porque los gérmenes que la provocan llevan una cápsula que los protegen de la defensa del organismo y se pueden multiplicar rápidamente.

¿Qué técnicas o instrumentos se utilizan para realizar el examen clínico y la diagnosis?
La sospecha clínica planteada por la historia de la enfermedad y el examen clínico, que evidencian en la mayoría de los casos afectación meníngea o neurológica, siempre debe llevar a practicar un análisis de LCR (extraído mediante la punción lumbar). El análisis citoquímico, microscópico y bacteriológico del LCR aporta la información sobre el microorganismo causal o al menos, sobre la naturaleza del proceso. El análisis de la sangre y la exploración por imagen del cerebro (TC, RMN) son métodos adyuvantes.

¿Qué protocolo se sigue cuando se diagnostica un caso?
Se comunica al Departamento de Salud Pública. En el caso de los contactos (familiares y tratos de más de 5 horas diarias) se aplica la quimioprofilaxis en caso de las meningitis meningocócica, por Hemophilus y tuberculosa. El resto de las meningitis no necesitan profilaxis antibiótica.

¿Y el tratamiento?
El de la meningitis bacteriana es con antibióticos, corticoterapia en casos seleccionados para paliar la inflamación, de soporte y de las complicaciones. La meningitis vírica suele hospitalizarse y tratarse con antibióticos intravenosos hasta que los resultados
bacteriológicos del LCR confirman la meningitis aséptica, luego se pueden suspender.

¿Qué vacunas hay contra meningitis?
En el calendario oficial están: neumococo 13 valente, meningococo C y haemophilus. Neumococo 23 para inmunodeprimidos
después de 2 años.

Existen también vacunas contra los serotipos B del meningococo (Bexsero y Trumenba) y contra los serotipos A, C, W135 y Y (Menveo y Menactra), no financiadas, recomendadas especialmente para niños con ciertas condiciones que predisponen a enfermedad meningocócica (asplenia, deficiencias de complemento), personas expuestas a un brote de meningitis B, viajeros al norte de Europa, Asia y África, donde predominan estos serotipos, y adolescentes.

¿Es importante vacunarse para los tipos de meningitis B, A, C, W, Y?
Muy importante porque es la medida fundamental de prevención de la meningitis meningocócica. La AEP recomienda fuertemente la vacunación, especialmente en los adolescentes, y lucha para incluirlas en el calendario oficial de vacunación.